13 de mayo de 2008
José Ignacio Stark, de Fayerwayer, descubrió la filtración de la base de datos con 6 millones de chilenos. Para él, lo principal es modificar la ley de protección de datos.
El viernes a las 00:48 un lector de Fayerwayer "Cobarde anónimo" publicó tres links con información personal de más de 6 millones de ciudadanos chilenos. A los pocos minutos, José Ignacio Stark, redactor del sitio constató la gravedad de información publicada y eliminó los enlaces.
Para Stark, el tema pasó de lo tecnológico a lo ético, pues la base de datos se consiguió de manera "legal". "No hay ética de quienes manejean la información privada ni hay ética de vender la base de datos. Debe haber una represalia público y privada para el responsable de esta transacción", cuenta Stark.
Para este joven bloguero, "la Brigada del Cibercrimen ha hecho lo que ha podido, dentro de sus posibilidades. Cuestionar la veracidad de los datos me parece un poco irresponsable. De todas maneras, estamos dispuestos a colaborar".
UN CAMBIO LEGAL
Acerca de cómo evitar que esta situación se repita, Stark cree que se deben tomar varias medidas concretas. La primera es mejorar la Ley de protección de datos de carácter personal (Ley 19.628).
"Como ciudadano me preocupa que Dicom y otras empresas jueguen con los datos de todos. No tengo porqué aceptar que una persona use mis datos personales. Es grave que por 14 'palos' uno pueda tener toda la base de datos del Servel", dice Stark.
Para finalizar, el bloguero cree que "tiene que haber un cambio de todos lados. Debe haber un cambio ético en el manejo de los datos personales. Además, debe existir mayor seguridad con información tan delicada como esta y un mayor control de los organismos estatales en el tema informático".