22 de mayo de 2008
La Cámara de los Comunes rechazó enmienda que buscaba cambiar el tiempo que se requiere para practicar un aborto a 12 semanas de gestación, en vez de las 24 actuales.

Tras aprobar el lunes la investigación científica con embriones híbridos, los diputados se pronunciaron hoy sobre otros aspectos, también controvertidos, del mismo proyecto de ley de Embriología y Fertilidad Humana, actualmente en trámite parlamentario.
El Partido Conservador, en la oposición, ha introducido una enmienda al proyecto para reducir el plazo límite de aborto legal de 24 a 20 semanas.
Durante la tarde, el primer ministro, Gordon Brown, adelantó que votaría a favor de mantener los plazos actuales, mientras que el líder de los "tories", David Cameron, dijo que apoyaría una reducción.
Sin embargo, los diputados rechazaron la propuesta con 393 votos a favor y 71 en contra.
Ahora la Cámara de los Lores debe expresarse sobre otras enmiendas que bajan el límite de manera más o menos drástica.
Las 12 semanas eran el límite más restrictivo que se quería imponer a la ley.
La secretaria de Estado de Salud, Dawn Primarolo, insistió en que no es necesario reducir el límite de interrupción del embarazo, dado que "no hay pruebas científicas que demuestren que los índices de supervivencia del feto han cambiado" desde que se fijó en 24 semanas.
Primarolo recordó que el Gobierno quiere proteger el derecho de las mujeres a escoger.
Las estadísticas gubernamentales indican que un total de 193.737 mujeres abortaron en el Reino Unido en el 2006, pero sólo un pequeño número el 1,5 por ciento lo hicieron entre las semanas 20 y 24.
En el pasado, otros intentos de reducir el límite del plazo para abortar fracasaron ante la ausencia de nueva información científica, pero la situación hoy podría haber sido diferente, ya que se le concedió libertad de voto a los parlamentarios de cada partido.
Antes del debate y la votación sobre el aborto, los Comunes tenían que pronunciarse sobre otro aspecto de la ley de embriología no menos delicado, ya que propone eliminar el requisito de un padre para poder ofrecer, las clínicas especializadas, tratamientos de reproducción asistida.
El requisito se cambiaría a que exista "apoyo en la crianza", para abrir esos tratamientos a las parejas de lesbianas.