23 de mayo de 2008
Científicos anunciaron hoy que en las próximas décadas aparecerá una serie de nuevos fármacos para mejorar la capacidad cerebral , lo que presiona a las autoridades por su posible uso inadecuado.
"El uso de medicamentos psicoactivos por parte de pacientes e individuos sanos se volverá una característica en aumento en nuestras vidas", manifestó Gabriel Horn.
Horn, investigador de la University of Cambridge, presidió el grupo que dio a conocer el informe sobre medicación cerebral al Gobierno británico.
El estudio de la Academia de Ciencias Médicas indicó que el Gobierno tendría que lidiar con posible el incremento de los fármacos "incentivadores del cerebro", los cuales mejorarían la memoria y la velocidad de pensamiento en el corto plazo.
Si bien estos medicamentos pueden ayudar a las personas con dolencias neurodegenerativas, enfermedad mental y adicción, podrían también volverse populares entre la población para propósitos no médicos, como el impulso del rendimiento estudiantil o laboral, añadió el equipo.
"Debemos actuar ahora para aprovechar las oportunidades ofrecidas por los avances en la ciencia cerebral en el tratamiento y la prevención de enfermedades, pero también para reducir los daños asociados al mal uso de los fármacos y la adicción", expresó Horn.
Según los expertos, un modo de hacer esto sería asegurar que haya financiación adecuada para la investigación de la seguridad y efectividad de estos compuestos nuevos.
Los actuales medicamentos psicoactivos, a veces usados como "impulsores cerebrales", incluyen tratamientos para el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, como Ritalin o metilfenidato, fabricado por Novartis AG, entre otros.
También existe el modafinil, ingrediente activo del fármaco Provigil de Cephalon.
"Las compañías farmacéuticas están muy interesadas en esta área", señaló en una conferencia de prensa Les Iverson, investigador de la University of Oxford que trabajó en el informe.
"Lo que estamos destacando es que este es un campo de investigación muy activo y deberíamos estar preparados para (la llegada de) una serie de nuevos medicamentos en los próximos años", agregó Iverson.
La necesidad es aún mayor cuando se trata de adicción, dado que el Gobierno destina unos 15.000 millones de libras esterlinas al año (unos 29.700 millones de dólares) para lidiar con los costos económicos y sociales del abuso de fármacos, señalaron los expertos.
El problema es que los científicos actualmente comprenden mejor cómo funciona la adicción en el cerebro, pero no muchos investigadores han traducido esto en mejores tratamientos, añadió el equipo.
"Los financiadores de investigaciones y la industria farmacéutica deben ser incentivados a considerar la adicción como un área de prioridad para desarrollar tratamientos innovadores". concluyó Horn.