25 de mayo de 2008
Aunque la banda ancha a través de cable y líneas telefónicas se ha extendido hasta cubrir casi el 90% de Estados Unidos, la próxima generación de acceso a Internet seguramente creará un grupo mucho más reducido de personas "privilegiadas" y una gran mayoría que carecerá de esa posibilidad.
La falta de acceso de alta velocidad a Internet en algunas zonas de Estados Unidos ha sido muy debatido, a pesar de que la brecha digital ha ido disminuyendo con el tiempo.
Sin embargo, un nuevo y mayor abismo en el sector cibernético está siendo creado por una tecnología que hará que las conexiones actuales de gran velocidad parezcan tan lentas como las telefónicas.
Así como la banda ancha permite bajar música, videos y archivos que no eran prácticamente posibles con las conexiones telefónicas, la próxima generación de conexiones de Internet permitirá videoconferencias y nuevos juegos interactivos mucho más realistas, nítidos y rápidos.
La ruta más prometedora es extender a los hogares la banda ancha a través de los cables de fibra de vidrio, la espina dorsal de Internet, que es 10 veces más rápida que otras conexiones de teléfono o cable. Y con leves mejoras, esa velocidad podría ser multiplicada por centenares.