29 de mayo de 2008
Los chicles y los zapatos con taco son la principal amenaza que enfrenta el anfiteatro Herodion, del año 161 a.C., ubicado bajo la Acrópolis de Atenas.

Visitantes descuidados que acuden a ver las representaciones pegan chicles sobre el mármol blanco del teatro, a causa de lo cual se producen ácidos que dañan los escalones.
Éstos también sufren daños por los tacos altos de muchas mujeres. "Tenemos que proteger el teatro. Tenemos que tomar medidas más estrictas. Todos tienen que entenderlo: así no puede seguir", señaló el jefe de conservación del monumento, Alekos Mantis.
El Ministerio de Cultura planea expulsar del teatro a aquellos espectadores que mastican chicle y luego lo peguen en los escalones. Y se prohibirá el ingreso a las mujeres con zapatos con taco, en vista de que la situación no ha mejorado pese a reiterados llamamientos y pedidos a los visitantes.
"En todas las representaciones encontramos siempre mujeres con tacos altos", dijo a dpa Evgeneia Kalogeratou, arquitecta del ministerio. "Y hay chicles pegados en todas partes". Hace dos años los restauradores sacaron 27 kilos de chicle de los escalones del teatro.
El anfiteatro fue construido en 161 a. C. por Herodes Atticus, entonces administrador romano de Atenas. En los años 60 del siglo XX fue restaurado. Tiene capacidad para 5.000 espectadores en sus 32 filas de asientos. Todos los años se realizan allí en verano numerosos espectáculos de teatro y música al aire libre.