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1 de junio de 2008

TENDENCIAS

Ciéntificos aseguran que el calentamiento global traerá nuevos desafíos para la agricultura

Científicos dicen que el calentamiento global presentará un nuevo mundo de desafíos en la carrera por producir más alimento.

Reuters


31/05/2008 - 10:29

En un mundo más cálido acosado por mayores sequías e inundaciones, los granjeros tendrán que cambiar sus prácticas de manejo de cultivos, sembrar variedades de plantas más resistentes y estar preparados para el constante cambio en el modo en que operan, según dicen los científicos.

"Sin duda habrá muchos desafíos en el futuro. La temperatura es uno de ellos, el agua es otro", dijo Lisa Ainsworth, una bióloga molecular del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

El vertiginoso aumento de los precios de los granos en los últimos meses ha sobresaltado a los gobiernos, que hace mucho están acostumbrados a un arroz, un trigo, una soja y un maíz accesibles.

Pero la creciente demanda y una probable mayor variabilidad climática y más fluctuaciones en la producción de cultivos, podría generar incluso más incertidumbre para los precios.

Los cálculos actuales sugieren que la demanda de cereales saltará en más de un 50 por ciento para el 2050 cuando la población mundial crezca de 6.600 millones a unos 9.000 millones.

El mundo en promedio ya se ha calentado en unos 0,7 grados centígrados desde el siglo XIX y los estudios muestran que las mayores temperaturas pueden reducir los rendimientos, particularmente en los trópicos donde se cultiva mucho arroz.

"En el noreste de China, las bajas temperaturas, una breve temporada de siembra y una falta de agua limitan la producción, de modo que el aumento de las temperaturas en el futuro podría tener un impacto positivo allí",  dijo Ainsworth.    

"No obstante, en las partes sur del país, las mayores temperaturas probablemente generen pérdidas en la producción", agregó.

La contaminación es otra amenaza. El ozono, que es producido al nivel del suelo por la luz del sol cuando interactúa con la contaminación del uso de combustibles fósiles, puede reducir la productividad de las plantas. Cuanto mayores son los niveles de ozono, peor el daño.

En el hemisferio norte, el ozono es un problema creciente y se estima que les cuesta a los granjeros miles de millones de dólares en producción perdida.

"En las principales regiones de cultivo de arroz, que están en India y China, las concentraciones de ozono a nivel del suelo hoy son muy elevadas y, sin duda exceden, el umbral del daño. El ozono ya está reduciendo el potencial productivo en muchas zonas", dijo Ainsworth.

El arroz se cultiva en más de 100 países. Más de la mitad de la población mundial depende del arroz como su principal fuente alimenticia.

PRESION DEL CALOR

Un importante informe del panel climático de Naciones Unidas dijo el año pasado que en las regiones de baja latitud, incluso los moderados aumentos de temperatura de entre 1 y 2 grados centígrados, podrían recortar la producción de cultivos.

En regiones más templadas de media a alta latitud, los aumentos localizados de hasta 3 grados centígrados, además de las mayores cantidades de dióxido de carbono en el aire, podrían ser beneficiosos para la producción, en la medida en que hubiese suficiente agua.

Pero cualquier cosa más allá de los 3 grados a nivel local sería perjudicial para la producción de cultivos, dijo el Cuarto Informe Evaluativo del panel sobre los impactos del cambio climático, que se basó en la experiencia de cientos de científicos alrededor del mundo.   

Los estudios muestran que los mayores niveles de dióxido de carbono, por sí solos, pueden fomentar la producción de arroz y trigo, pero cualquier beneficio queda invalidado por el estrés causado por las mayores temperaturas, la falta de agua por los cambios en los patrones pluviales y la contaminación.

Las plantas respiran CO2 para hacer crecer los azúcares y demás complejos compuestos. Los niveles de dióxido de carbono producto del uso de combustibles fósiles están aumentando rápidamente y ahora están en su punto más alto de los últimos 650.000 años.

El año pasado, estos alcanzaron las casi 390 partes por millón, desde aproximadamente 280 ppm del comienzo de la Revolución Industrial.

A menos que las naciones frenen drásticamente sus emisiones de carbono, el nivel podría alcanzar los 550 ppm para el 2050, según dice el panel climático, dando lugar a pronunciados aumentos en las temperaturas, particularmente a latitudes más altas.

El truco para los agricultores es adaptarse y los científicos dicen que los cultivos de las próximas décadas tendrán que ser muy diferentes.

"Veremos un juego de nuevas características, integradas en las variedades que serán plantadas en el futuro", dijo Ainsworth.

"Esto as algo que realmente necesitamos comenzar pronto, porque cualquier cosa que esperamos desarrollar hoy, probablemente no esté en el campo hasta el 2018 y el clima entonces será muy diferente", añadió.

NECESIDAD DE PRODUCIR

En Filipinas, el Instituto Internacional de Estudios del Arroz (IRRI, por sus iniciales en inglés) cuenta con un largo historial de desarrollo de variedades de arroz. Pero el ritmo del cambio climático en el futuro es una gran preocupación.  

"Todavía hay mucha incertidumbre en el modelamiento climático cuando se trata de niveles regionales", dijo Reiner Wassmann del IRRI. Pero estaba claro que las temperaturas subirían.

"La otra mega tendencia que vemos es que tendremos más extremos climáticos. En algunos lugares podría haber más sequía, en otros podría ser la inmersión, producto de las inundaciones, y en algunos lugares podrían darse ambas", señaló Wassmann, coordinador del Consorcio de Arroz y Cambio Climático del IRRI.

"Ese realmente es un nuevo reto para el desarrollo de sistemas de cultivo y no quiero limitarlo a una sola variedad de planta. Debemos ser claros en que esto no es algo infalible y que si aceleramos el cultivo de plantas todo estará bien. Sin duda no es el caso", agregó.

En Australia, el gran productor de trigo, las temperaturas más elevadas amenazarán el rendimiento de los cultivos, dependiendo de su ubicación. Pero son los cambios en las precipitaciones pluviales las que probablemente tengan el mayor impacto.

"Se podría lidiar con un aumento de hasta 2 grados centígrados. El problema mayor es lo que ocurre con las precipitaciones pluviales", dijo Mark Howden, un importante científico de CSIRO, el organismo investigador con respaldo del Estado australiano.

"Una vez que estemos por sobre una reducción del 10 al 15 por ciento de las precipitaciones pluviales empezaremos a adentrarnos en las condiciones negativas para todo", afirmó.

"Bajo esas circunstancias veremos grandes disminuciones en la producción de trigo incluso, teniendo en cuenta los avances tecnológicos que tenemos bajo el brazo y que podríamos usar", dijo Howden, líder de proyecto en el programa de adaptación climática de CSIRO.

Si el mundo sigue emitiendo gases invernadero al ritmo presente, los modelos virtuales sugieren que el sur de Australia se volverá mucho más seco.

Tendremos que pensar en formas inteligentes de alimentar al mundo", dijo Howden, quien pidió más inversión para investigación por parte del gobierno y la industria.

"Estamos viendo los requerimientos para duplicar la producción agrícola para el 2050, así que este no es el momento en el que podemos darnos el lujo de reducir nuestra agricultura. Somos un molino y necesitamos seguir funcionando cada vez más rápido", añadió.

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