31 de mayo de 2008
Tras la tragedia ocurrida el pasado 2 de mayo, las autoridades aún niegan la entrada de ayuda humanitaria para los daminificados.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, culpó hoy a la Junta Militar de Myanmar de "decenas de miles de muertes" al obstruir la llegada de la ayuda internacional a las víctimas del ciclón "Nargis".
En su intervención en la conferencia sobre seguridad que se celebra en Singapur y cuando casi se cumple un mes de la catástrofe, el jefe del Pentágono señaló que los generales birmanos se han mostrado "sordos y mudos" ante los llamamientos internacionales para ayudar a los 2,5 millones de damnificados del delta del río Irrawaddy.
"Ha sido el Gobierno de Myanmar y no nosotros el ha estado sordo y mudo a las peticiones de la comunidad internacional", dijo Gates.
Tras el ciclón ocurrido el pasado 2 de mayo, el régimen militar birmano autorizó días después el aterrizaje en el aeropuerto de Rangún de varios aviones militares estadounidenses cargados con ayuda humanitaria para los damnificados, pero mantiene la prohibición de desembarcar la que transportaban los buques de guerra.
"Nosotros alcanzamos la zona, ellos en cambio mantuvieron las manos en los bolsillos", añadió el secretario de Defensa.
El Gobierno se niega a que entren militares extranjeros, aunque sea para tareas humanitarias, y menos aquellos provenientes de gobiernos, como el de Estados Unidos, que tiene impuestas sanciones contra los miembros de la Junta Militar y sus familiares.
Gates comparó la reacción del Gobierno con la que tuvo el de Indonesia cuando el tsunami arrasó en diciembre de 2004 la provincia de Aceh, al norte de la isla de Sumatra y hasta entonces, de acceso restringido por ser escenario de un largo conflicto separatista.
"Trabajamos para aliviar el sufrimiento, al mismo tiempo que respetamos meticulosamente su soberanía", señaló el secretario de Defensa.
Gates destacó que el comportamiento de los generales de Myanmar ha costado "decenas de miles de vidas", y que no únicamente ha sido una experiencia frustrante para Estados Unidos.
"Además de Estados Unidos, otros muchos otros países han sentido entorpecidos sus esfuerzos para ayudar" a las víctimas, apuntó.
Gates explicó que durante los días que siguieron a la catástrofe causada por el ciclón, la Administración estadounidense intentó 15 veces, sin éxito, hablar con la Junta Militar birmana para que aceptara la ayuda humanitaria internacional.
LA TRAGEDIA
Cerca de 134.000 personas murieron o desaparecieron a causa del ciclón que atravesó el delta del río Irrawaddy.
Según datos de Naciones Unidas, apenas un millón de personas, de los cerca de 2,5 millones de damnificados, ha recibido socorro de la comunidad internacional.
Por su parte, el ministro surcoreano de Defensa, Lee Sanghee, indicó que las recientes catástrofes ocurridas en Birmania y en China a causa del terremoto, demuestran que se requiere la creación de un sistema de respuesta ante esa clase de crisis en cualquier punto del mundo.
"Es necesario y urgente un sistema de gestión de crisis que tenga alcance global y capaz de responder con efectividad ante los desastres naturales", dijo el jefe de la diplomacia surcoreana.
A la conferencia de dos días de duración, asisten ministros de Defensa, jefes militares y expertos, para debatir diversos asuntos relacionados con la seguridad en la región AsiaPacífico.