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5 de junio de 2008

TENDENCIAS

Investigadores relacionaron el humor con el aumento de grasa en el cuerpo

Los genes que controlan el apetito, el almacenamiento de grasa y el metabolismo estarían directamente relacionados.

Reuters


04/06/2008 - 13:04

Investigadores estadounidenses informaron que un químico cerebral fuertemente relacionado con el humor y el apetito afectaría también directamente el aumento de grasa en el cuerpo.

Los expertos dijeron que los niveles de serotonina, el químico al que apuntan muchos antidepresivos, le indicarían también al cuerpo almacenar grasa, más allá de cuánto alimento se consuma.

"Este sería un motivo por el cual las dietas fallan", señaló en una entrevista telefónica el experto en metabolismo Kaveh Ashrafi, de la University of California en San Francisco, quien dirigió el estudio.

Los resultados, publicados en la revista Cell Metabolism, podrían conducir al desarrollo de mejores fármacos para adelgazar y tratamientos para enfermedades como la diabetes.

La serotonina ayudaría al organismo a decidir si quema las calorías de más o las almacena como grasa, dijo Ashrafi.

El autor trabajó con nematodos intestinales para su experimento, pero dijo que los resultados se pueden vincular a los seres humanos.

"Estos gusanos, aunque son microscópicos, tienen alrededor de 20.000 genes (...) y si se los compara son cerca de un 50 por ciento semejantes a nosotros", añadió Ashrafi.

Los genes que controlan el apetito, el almacenamiento de grasa y el metabolismo son especialmente parecidos, según el investigador. Los pequeños gusanos pueden ser manipulados para ver cambios en sus metabolismos, apetito y aumento de peso.

"Se sabe desde hace mucho que incrementar la serotonina produce una reducción de la grasa", dijo Ashrafi.

"A nivel molecular, estamos tratando de entender cuál es el mecanismo que permite que eso suceda. Lo que hallamos en el gusano es que esos mecanismos pueden separarse de los sistemas que median en los efectos de la serotonina sobre el apetito", expresó el autor.

La investigación reveló que los niveles de serotonina afectaban el apetito de los gusanos, pero también modificaban la cantidad de grasa que acumulaban y eso sucedía por procesos diferentes.

Si los microorganismos detectan escasez de alimento, sus metabolismos cambian y almacenan más grasa. Esto podría explicar por qué algunas personas engordan más fácilmente que otras y por qué hacer dieta puede provocarles en definitiva aumento de peso.

"Distintas personas pueden tener dietas similares y tasas de actividad física parecidas, pero pueden presentar diferente peso corporal", explicó Ashrafi.

Pero por ahora, el remedio para el exceso de peso sigue siendo el mismo. "Nada en nuestro estudio indica que la buena nutrición y el ejercicio físico no sean buenos para una persona", concluyó el autor.

EL DÍA