6 de julio de 2008
Según un informe presentado hoy en Canberra, Australia se verá fuertemente amenazada por el cambio climático si su gobierno no hace nada para impedirlo.

El catedrático de economía Ross Garnaut, afirma que si el gobierno australiano no toma fuertes medidas en contra del cambio climático, el país se verá fuertemente amenzado.
Garnaut defiende comercializar las emisiones para reducir la cantidad de CO2 que se vierte a la atmósfera, aunque no menciona objetivos fijos.
Según su propuesta, la mitad de los ingresos de esta comercialización serán redistribuidos a los consumidores en forma de deducciones fiscales, con el fin de combatir los aumentos de precios debido al encarecimiento de la producción industrial.
"Si no hacemos nada contra el cambio climático, Australia se verá más afectada que otros países industrializados", sostiene el experto. El quinto continente sufre desde hace años una sequía que tiene al borde de la ruina a muchos agricultores.
Si no se toman medidas drásticas, la agricultura de regadío en el depósito de Murray-Darling, donde crecen el 40% de los productos agrícolas australianos, caerá en un 92% antes de 2100, advirtió Garnaut. Y los centros turísticos como el arrecife de coral o el parque nacional de Kakadu, en el norte de Australia, amenazan con desaparecer.
Así, el experto recomienda un comercio de emisiones en el que se incluyan todas las industrias. Australia produce el 80 por ciento de su energía con carbón, es el mayor exportador del mundo de ese mineral y, calculado per cápita, uno de los mayores contaminadores.
El anterior gobierno conservador nunca ratificó el Protocolo de Kyoto para la reducción de gases de efecto invernadero. Ahora, el primer ministro socialista, Kevin Rudd, se propone reducir las emisiones en un 60% antes de 2050.