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2 de agosto de 2008

TENDENCIAS

Congreso de EE.UU. clasifica al tabaco como droga y lo deja bajo control de la FDA

La Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. podrá controlar los ingredientes que se usan, la publicidad y la denominación de "bajo riesgo" de ciertos productos.

La Tercera


01/08/2008 - 09:44

La Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó por 326 votos a 106 un proyecto de ley que, por primera vez, califica al tabaco como una droga y permite que la Administración de Drogas y Alimentos de ese país (FDA) regule el funcionamiento de la industria tabacalera y el acceso de los consumidores a los cigarrillos.

Si la iniciativa pasa la segunda fase, la aprobación en la Cámara Alta, se convertirá en ley y desde entonces la FDA tendrá competencias para controlar tanto los productos de tabaco como la publicidad. También será el órgano encargado de aprobar las nuevas marcas de cigarrillos y fijar los parámetros para calificar a los productos como de bajo riesgo, aunque no tendrán poder para prohibir o exigir niveles "cero" de nicotina.

"Con esta legislación, instauraremos estrictos y necesarios límites para el acceso al tabaco, los anuncios y el marketing de los productos tabaqueros", señaló John Dingell, demócrata que preside el Comité de la Cámara de Energía y Comercio.

Los patrocinadores, incluidos los grupos de salud pública y muchos demócratas, han asegurado que la medida puede ayudar a reducir el tabaquismo entre los jóvenes, prevenir enfermedades cardíacas y reducir los crecientes costes de salud.

Sin embargo, también hay detractores. La Casa Blanca ha señalado que la legislación puede "suponer una gran carga para la FDA" y que podría restarle dedicación a otras responsabilidades sobre salud pública. La necesidad de la FDA de supervisar productos "puede percibirse también por el público como una confirmación de que esos productos son seguros, con el resultado de más fumadores", han apuntado las mismas fuentes del gobierno.

También se han opuesto algunas tabacaleras. Alegan que la normativa puede estimular a la consolidación de la industria, porque las compañías más grandes tendrán más recursos para cumplir las exigencias de la FDA. El máximo defensor de la medida es el gigante Philip Morris.

Bajo la nueva regulación, el organismo podrá exigir que se reduzcan o eliminen los químicos cancerígenos que se encuentran en el humo del cigarrillo. También podrá pedir que se alteren o eliminen sabores en el tabaco para pipa o cigarro, algo que podría afectar especialmente a los cigarrillos mentolados.

Grupos promotores de la prohibición de fumar, así como instituciones dedicadas a la lucha contra el cáncer, dieron la bienvenida a la votación. Algunos de ellos resaltaron la contradicción de que la FDA regule productos como los alimentos para perros y gatos, mientras que la autoridad sanitaria no tiene ningún tipo de influencia en la industria tabacalera.

EL DÍA