latercera.cl

11 de septiembre de 2008

TENDENCIAS

Destacan aporte de latinoamericanos en el Acelerador de Partículas

En videoconferencia con la Universidad Santa María, John Ellis, asesor del laboratorio que realizó la prueba señaló que "la frontera de la ciencia es justamente no tener fronteras".

La Tercera.com


10/09/2008 - 16:50

Después de 20 años de trabajo y el esfuerzo de miles de científicos del mundo hoy se probó con gran éxito el llamado "invento del siglo". Se trata del mayor Acelerador de Partículas o "Colisionador de Hadrones" (LHC), presentado en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (Cern).

Aunque parezca un experimento tan lejano a la realidad chilena, nuestro país no estuvo ausente, pues la Universidad Técnica Federico Santa María tuvo el privilegio de ser uno de los 10 centros de investigación a nivel mundial que compartió ese momento con los científicos del Cern, que vieron cómo se introdujo el primer haz de millones de protones en el acelerador, los que lograron dar una vuelta completa  en el gigantesco túnel circular subterráneo de 27 kilómetros situado bajo la frontera suizo-francesa.

Ello, porque hace varios años un grupo de científicos del plantel, especialmente del Departamento de Física, se encuentra trabajando en esta iniciativa multinacional, específicamente en el proyecto Atlas, instalado a modo de "radar" para observar las colisiones frontales entre los protones, y que tendrán entre sus misiones, observar los millones de datos que se generen.

Según detalló el académico del Departamento de Física de la Universidad Santa María (USM), Iván Schmidt, en la videoconferencia realizada durante esta mañana en los recintos de la Universidad, "esta experiencia, permitirá, entre muchas otras cosas verificar el actual modelo de la física, que permite explicar los fenómenos relacionados con las partículas que conocemos y las interacciones fundamentales que forman la materia".

"El modelo -agregó- está incompleto, porque falta una partícula muy importante que debemos descubrir a través de este experimento y que explicaría cuál es el origen de la masa". Se trata ni más ni menos que del hipotético Bosón de Higgs, llamado por algunos "la partícula de Dios" y que sería la número 25, tras las 24 ya constatadas y que permitiría comprender el origen del Universo.

En un Salón de Honor repleto, quienes concurrieron la Universidad Técnica Federico Santa María pudieron conocer en vivo y en directo el testimonio de John Ellis, Asesor de Cern y Director General para las Relaciones con los Estados no miembros, quien no pudo ocultar su alegría: "ha sido un gran día en el Cern. Hemos visto circular dos haces en el LHC y sencillamente estamos felices. Estar en contacto con Chile en este momento es motivo de gran orgullo, porque los científicos latinoamericanos han sido un aporte para nuestras investigaciones. Este cúmulo de interacciones científicas ha permitido que nuestro conocimiento se acreciente día a día".

"Tecnológicamente también se marca un hito. Es fenomenal lo que hemos visto. La frontera de la ciencia es justamente no tener fronteras, pero sí proyectos e ideas en común y este modelo es el que queremos replicar a todo el mundo", señaló Ellis.

¿FIN DEL MUNDO?
Uno de los puntos más llamativos del experimento es conocer la composición de la denominada "materia oscura", una de las grandes interrogantes de la física, estudio que podría dar respuesta a las grandes preguntas que la humanidad se ha hecho desde su existencia, como por ejemplo de dónde venimos.

"Los astrónomos han descubierto que esta materia existe -precisó Iván Schmidt- pero no se sabe acerca de su composición y este experimento podría producir partículas que serían candidatas para poder interpretar esta materia oscura, cuyo origen y composición desconocemos".

Entre las especulaciones que giraron en torno a este gran día para la ciencia, figura la posible generación de temidos "hoyos negros" que eventualmente pudiera originar el experimento, destruyendo la tierra en cosa de segundos. El también académico del Departamento de Física de la USM, Claudio Dib fue enfático: "Se descarta cualquier tipo de peligro que pueda poner en riesgo la existencia de la humanidad en relación al LHC, con argumentos sólidos sobre la generación de agujeros oscuros".

"Las teorías actuales de la física, dictan que no existe ni la más mínima posibilidad que se produzcan este tipo de agujeros, principalmente porque son un efecto de la gravedad, algo que implica la producción de energías mucho más grandes que las del experimento. Por otro lado -señala- los agujeros negros que se puedan producir al interior del LHC serían muy pequeños, microscópicos, los que desaparecerían inmediatamente", precisó.

Y desde Suiza, su colega John Ellis fue aún más lejos: "hace 9 años se comenzaron en Estados Unidos estudios sobre los hoyos negros. Digo hoy categóricamente que no existen riesgos de ningún tipo. El experimento que efectuamos hoy los rayos cósmicos lo vienen haciendo en la naturaleza hace millones de años… Y todavía estamos acá..."