latercera.cl

2 de octubre de 2008

TENDENCIAS

Compartir más tiempo con los padres haría que los niños sean más inteligentes

Un estudio en el Reino Unido, realizó un seguimiento a más de 11.000 bebés a lo largo de un período de 50 años, y concluyó que  los hijos de padres activos tenían mayores coeficientes intelectuales.

La Tercera.com


01/10/2008 - 12:30

Un nuevo estudio de la Universidad de Newcastle en Inglaterra, sugiere que los niños que pasan gran parte del tiempo con sus padres desarrollan un mayor coeficiente intelectual.

Los jóvenes que pasan grandes cantidades de tiempo con sus padres tienen mejores perspectivas de carrera que los niños que son dejados sólo al cuidado de sus madres.

El estudio, llevado a cabo en el Reino Unido, realizó un seguimiento a más de 11.000 bebés a lo largo de un periodo de 50 años.

Los científicos le preguntaron a las madres qué tan a menudo el padre de su hijo tomó parte en ciertas actividades tales como la lectura, la organización de excursiones y otras actividades de "calidad".

Los resultados, publicados en la revista Evolution and Human Behaviour, demuestran que los niños cuyos padres pasaban más tiempo con ellos tenían un mayor coeficiente intelectual y presentaban una mayor movilidad social que los que habían recibido poca atención.

De acuerdo a un artículo publicado el portal de noticias inglés SkyNews.com, las diferencias incluso podían detectarse hasta los 42 años.

Los investigadores advirtieron que no era suficiente que los padres vivieran juntos, sino que además el padre debía participar activamente en la vida de su  hijo en beneficio de su desarrollo.

Aunque los padres tenían más probabilidades de pasar tiempo con los niños que las niñas, ambos sexos se beneficiaron igualmente de la interacción con sus padres.

El doctor Daniel Nettle, quien dirigió la investigación, señaló que "lo que es sorprendente acerca de esta investigación fue la diferencia importante en el progreso de los niños que se beneficiaron del interés de sus padres y cómo treinta años más tarde, las personas cuyos padres participaron en su vida eran socialmente más móviles".

Tener un segundo adulto involucrado, además de la madre, con sus actividades durante la infancia produjo beneficios en términos de destrezas y habilidades que permanecen durante toda la vida adulta, señaló Nettle.