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7 de noviembre de 2008

TENDENCIAS

Vida sana reduciría a la mitad riesgo de muerte por infarto cardíaco

Expertos aseguran que el mayor beneficio para no morir de un infarto es lograr niveles bajos de colesterol y dejar de fumar.

DPA


06/11/2008 - 21:01

Científicos británicos indican que el riesgo de morir por un infarto cardíaco puede ser reducido a la mitad adoptando un modo de vida sano.  

El grupo encabezado por Mika Kivimäki, del Colegio Universitario de Londres, analizó cómo influían cuatro factores de la salud en la reducción del riesgo de infarto y comprobaron que el mayor beneficio se logra con valores bajos de colesterol, seguido por el abandono del hábito de fumar.

En tanto, una reducción de la presión sanguínea y del azúcar en sangre, eran los factores que tenían menor influencia.

El estudio fue publicado en la revista médica "The Lancet" y asegura que los participantes en la investigación no tuvieron que alcanzar valores ideales en estos items para reducir en un 57% el riesgo de morir de un infarto cardíaco.

Kivimäki y colegas observaron para su investigación 17.186 funcionarios británicos masculinos de entre 40 y 60 años y compararon la frecuencia con la cuál éstos morían en un plazo de 15 años por enfermedades coronarias.

MENOR RIESGO
Según los resultados, las personas que evitan los cuatro factores de riesgo mencionados desde la niñez reducen el peligro de morir de un infarto cardíaco en un 75%.

Los especialistas señalan que basta con no fumar y bajar la presión sanguínea acercándose a valores óptimos, de 10 milímetros de mercurio. Además, los niveles de colesterol y azúcar en sangre deberían ser levemente reducidos en las personas no diabéticas.

Las personas que nunca fumaron y que presentaban valores ideales de presión, colesterol y azúcar en sangre, tenían un riesgo un 73% menor a morir por infarto cardíaco. En este caso, la mayor influencia la tiene el hecho de no fumar, dice el artículo.

Un estudio conocido como Whitehall había descubierto que los hombres de los sectores de menos ingresos tenían un riesgo entre uno y tres veces mayor a morir por un infarto cardíaco que personas con más dinero. En cambio, el grupo de Kivimäkis halló un riesgo sólo un 10% mayor.

La condición fue que representantes de ambos grupos eviten el cigarrillo y reduzcan sus niveles de presión y colesterol.