12 de noviembre de 2008
Greenpeace está en contra del 93% de uso del combustible fósil más contaminante.

Greenpeace puso en marcha hoy en Konin, al oeste del país, una "estación de salvamento del clima" para protestar por la gran dependencia del carbón en Polonia, que en diciembre acogerá la conferencia sobre el cambio climático de Naciones Unidas.
"Con la conferencia internacional sobre el cambio climático a la vuelta de la esquina, queremos usar estas instalaciones para concienciar al gobierno y al mundo de que podemos salvar el clima, pero sólo si dejamos de usar carbón, el combustible fósil más contaminante", explicó Joris Thijssen, activista de Greenpeace.
La instalación, construida por voluntarios y miembros de la organización ecologista, se levanta junto a una mina de carbón que será ampliada próximamente, lo que ha generado gran oposición por parte de los vecinos de esta localidad cercana a Poznan, la ciudad que acogerá la XIV conferencia sobre el clima de la ONU.
"Nos oponemos a la ampliación de la mina porque supondrá la destrucción del pueblo y nos forzará a marcharnos a otro lugar", dijo el alcalde de Tomislawice, Jozef Imbiorski, una de las localidades afectadas por la actividad minera.
DEPENDENCIA
La energía polaca depende en un 93% del carbón, lo que convierte a este país en uno de los más contaminantes de Europa.
Thijssen denunció que, a pesar de que Polonia será la sede de las conversaciones mundiales sobre el clima, no aborda seriamente la cuestión de limitar las emisiones de dióxido de carbono porque el carbón es muy importante en este país para producir electricidad.
Según destacó este miembro de Greenpeace, "sólo si todos los gobiernos asumen planes concretos para emplear energías renovables y cierran las minas contaminantes como ésta (en Konin), seremos capaces de afrontar el cambio del clima".