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17 de noviembre de 2008

TENDENCIAS

Dieta rica en grasas durante el embarazo estimula la obesidad en el bebé

Esto podría causar cambios en el cerebro del feto,  malos hábitos alimenticios y obesidad durante su vida.

Agencias


17/11/2008 - 12:01

Según un estudio estadounidense,  una dieta rica en grasas durante el embarazo puede causar cambios en el cerebro del feto que lo pueden llevar a tener malos hábitos alimenticios y a la obesidad durante su vida.

Pruebas realizadas en ratones mostraron que aquellos que nacían de madres que tenían un dieta rica en grasas tenían más células cerebrales que producían proteínas que estimulan el apetito.

El estudio de un equipo de la Rockefeller University fue publicado en la revista académica "Journal of Neuroscience".

Estudios anteriores en animales adultos habían mostrado que cuando los triglicéridos circulan en la sangre, estimulan la producción de proteínas en el cerebro conocidas como péptidos orexígenos, que estimulan el apetito.

El estudio de la Rockefeller University sugiere que la exposición a triglicéridos vía  la dieta materna tiene un efecto en el desarrollo del cerebro del feto que puede durar toda la vida.

EL EXPERIMENTO
Los investigadores compararon las crías de ratones que consumían un dieta rica en grasas con las crías de aquellas madres que habían tenido una dieta amás equilibrada durante dos semanas.

Los expertos descubrieron que las crías de los animales que habían consumido una dieta rica en grasas durante la gestación comían más, eran más gordos y tenían un inicio anticipado de la pubertad.

Ellos también tenían niveles altos de triglicéridos en la sangre al nacer y, cuando adultos, tenían una mayor producción de péptidos orexígenos en el cerebro.

Un análisis más detallado mostró que, igual antes del nacimiento, esas crías tenían un número significativamente mayor de células cerebrales que producen péptidos orexígenos  y eso se mantenía por toda la vida.

La dieta de las madres parecía estimular la producción de esas células y su migración a partes del cerebro ligadas a la obesidad.

En comparación, las crías de las ratas que tuvieron un dieta más equilibrada tenían menos células de ese tipo y aparecían mucho más tarde en la vida de los bebés.

"Este trabajo ofrece la primera evidencia para un programa fetal que liga niveles altos de grasas circulando en la sangre de la madre, durante el embarazo y el hábito de comer de más y el aumento de peso en el bebé después de que pasa a comer alimentos sólidos", señala la investigadora Sarah Leibowitz.

Los investigadores sugieren que el cerebro del  feto es programado para que sobreviva con la  misma dieta seguida por la madre y creen que un mecanismo semejante puede estar en operación en humanos.

"Estamos programando nuestros hijos a que sean gordos", señala Leibowitz.

Ian Campbell, director de la organización Weight Concern, señala que se sabía que una dieta rica en grasas durante el embarazo causa que el niño tenga una preferencia por las comidas más grasientas, pero no estaba claro por qué pasaba esto.

El mensaje es  claro. No somos sólo lo que “nosotros” comemos también somos, de una cierta forma, lo que “nuestras madres” comían, afirmó.

Ian MacDonald, un especialista en Biología de la obesidad de la Universidad de Nottingham, dice que hay evidencia clara que la nutrición antes y después del nacimiento tiene un impacto en los genes.

Sin embargo, alertó sobre las conclusiones basadas en experimentos con animales, principalmente porque los ratones de este estudio recibieron una dieta poco natural.