15 de junio de 2008
La directora de la oficina regional para las Américas de la organización dijo que mediante la educación los niños pueden salir de la pobreza y la violencia.
El fortalecimiento de la educación y los proyectos de comunicación comunitarios para ayudar a niñas, niños y adolescentes latinoamericanos a salir del círculo de la pobreza y la violencia, es la propuesta que formuló hoy en Panamá la organización no gubernamental Plan.
Así lo planteó Pía Estavás Meir, directora de la oficina regional para las Américas de Plan, que promueve cambio de vidas y trabaja con más de 2,5 millones de niñas y niños de 5.292 comunidades en Latinoamérica y el Caribe.
Estavás Meir señaló que la organización asumió hace varias décadas el compromiso de la defensa de los derechos de las niñas y los niños, e inició hace algunos años un proyecto de respaldo a los procesos de inscripción en el Registro Civil de millones de menores de edad que carecían de identidad en países de la región.
La iniciativa, impulsada por la primera dama de Panamá, Vivian Fernández, tuvo gran impacto en países como Bolivia y Nicaragua, donde muchos pequeños indígenas, que antes no figuraban en los registros oficiales, han sido reconocidos por el Estado y pueden reclamar sus derechos como personas.
Estavás Meir resaltó que Plan estableció, además, una alianza con la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), para generar un diagnóstico sobre la realidad educativa regional. Aclaró que el resultado de ese trabajo será presentado en dos semanas en Santiago de Chile.
La directora de Plan sostuvo que es necesario trabajar con los jóvenes en las comunidades, para cambiar el panorama de pobreza, exclusión y violencia que obstaculiza el acceso al desarrollo en Latinoamérica y el Caribe, la región con más desigualdad en el mundo, pese a las riquezas naturales y económicas que posee.
Al respecto, Iván Darío Parra, coordinador de proyectos de Plan, dijo que con la contribución de donantes europeos, principalmente alemanes, la organización promueve proyectos de comunicación, que pueden ser replicados en varios países latinoamericanos.
Mencionó los proyectos "Jóvenes constructores de paz", "Caja mágica" "Caracol Jr", en los que las niñas, niños y adolescentes de barrios marginales de Colombia aprendieron a hacer periodismo local y transmitir sus propias ideas y pensamientos críticos, a favor de la paz, el desarrollo y el ejercicio democrático.
Un proyeto similar es realizado a través del programa "Pasa la voz", transmitido en franjas de "prime time" (horario prioritario) en la televisora Ecuavisa, en Ecuador.
Parra recordó que Plan apoyó la construcción de una escuela en la localidad minera de Muchique, en el departamento del Cauca, al suroccidente de Colombia. "La particularidad de la iniciativa es que el centro escolar fue diseñado por los niños en esa zona indígena, con apoyo técnico solidario", acotó.
En la actualidad, Plan tiene sede regional en Panamá, e invierte anualmente unos 100 millones de dólares en Haití, República Dominicana, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Guatemala, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Paraguay y Brasil.