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5 de agosto de 2008

CULTURA

La importancia de Alexander Solzhenitsin es destacada por líderes mundiales

Figuras como el presidente francés Nicolas Sarkozy o la canciller alemana Angela Merkel expresaron sus condolencias ante el fallecimiento del escritor ruso.

Agencias


04/08/2008 - 11:48

Tras la muerte ayer a los 89 años, producto de un paro cardíaco, del Premio Nobel de Literatura ruso, Alexander Solzhenitsin, las reacciones de mundo no se hicieron esperar, tanto en su paía natal como alrededor del mundo.

El ex presidente soviético, Mijail Gorbachov, afirmó que el escritor entrará en la historia como uno de los primeros en denunciar en forma pública y rigurosa la brutalidad e inhumanidad del régimen stalinista. Su contribución a la caída del totalitarismo "no ha sido lo suficientemente reconocida", subrayó Gorbachov a la agencia moscovita Interfax, y agregó, "hasta el final de su vida luchó por que Rusia dejara atrás su pasado totalitario, por que tuviera un futuro digno y se convirtiera en un país libre y democrático. Le debemos mucho".

Junto con el ex mandatario dieron el pésame a la familia representantes de diversos partidos y organizaciones, así como también el primer ministro del país, Vladimir Putin, quien expresó a través de un telegrama que "la muerte de Solzhenitsin es una pesada pérdida para toda Rusia". Putin, ex agente del servicio secreto de la KGB, lideró en su momento la campaña de persecución contra el novelista disidente.

El portavoz de la organización de derechos humanos Memorial, Arseni Roginski, elogió al escritor como fundador del Movimiento para la Superación de los Crímenes de Stalin. Sin las obras del escritor reconocido en todo el mundo, la rehabilitación de las víctimas hoy no sería posible, destacó. "Nunca tuvo miedo de estar solo con su lucha y sus opiniones", afirmó.

Por el contrario, el líder comunista Guennadi Zyuganov criticó a Solzhenitsyn por no haber sido "objetivo" en sus trabajos. "Pienso que su análisis de la primera época soviética era tendencioso y subjetivo", dijo el político. "Naturalmente las opiniones están unidas a su tragedia personal, pero no se puede expresar en un destino personal la vida y actos heroicos de todo un pueblo, el potencial creador de este gran país", subrayó Zyuganov, quien forma parte del bloque comunista en el Parlamento.

Muy diferente fue la reacción de la Iglesia ortodoxa rusa, a la que Solzhenitsyn estaba muy unido y que lo elogió hoy como un gran precursor del pensamiento de las próximas generaciones.

"Alexander Issayevich es para las generaciones actuales y futuras un ejemplo de libertad interior y dignidad humana. Nunca se adaptó a alguna moda u opinión pública", dijo el religioso Vsevolod Chaplin.

Por su parte, el presidente de Ucrania, Viktor Yushchenko, fue uno de los primeros líderes mundiales en expresar sus condolencias. "En nombre del pueblo ucraniano, y en el mío propio, quiero expresar condolencias desde el corazón por la muerte del magnífico escritor ruso y premio Nobel", señala un telegrama de Yushchenko enviado a su homólogo ruso, Dmitri Medvedev.

De igual forma, el presidente de Francia Nicolas Sarkozy declaró a través de un comunicado que el escritor con su obra "abrió los ojos del mundo a la realidad del sistema soviético, confiriendo a su experiencia un alcance universal", y fue "una de las mayores conciencias de la Rusia del siglo XX".

La canciller alemana Angela Merkel elogió asimismo al fallecido autor, al que calificó como un "gran autor" y un "ciudadano comprometido". El Gobierno alemán le reservará "un lugar de honor" en el recuerdo, afirmó en un mensaje de condolencia enviado al presidente ruso.

Por su parte, la Academia Sueca de la Lengua recordó también al escritor como uno de los más importantes autores de la segunda mitad del siglo XX y destacó su "confrontación intelectual con el comunismo".

"Se recordará a Solzhenitsin sobre todo por el papel histórico que desempeñó, por haber llamado la atención sobre el funcionamiento de los campos soviéticos y por su confrontación intelectual con el comunismo y el marxismo", dijo el secretario de la Academia, Horce Engdahl, en declaraciones a la radio sueca SR.

El escritor ganó el Premio Nobel de Literatura que otorga la Academia en 1970, pero no acudió a Estocolmo a recoger el galardón por temor a que las autoridades soviéticas le negaran luego el regreso a su país. En 1974, un año después de publicar Archipiélago Gulag, un exhaustivo estudio sobre la realidad de los campos de concentración soviéticos o gulags, el gobierno acusó al escritor de "traición a la patria" por lo que fue privado de la ciudadanía soviética y expulsado de la Unión Soviética.

Los restos de Solzhenitsin serán sepultados el próximo miércoles en el cementerio del monasterio Donskói de Moscú.

EL DÍA