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26 de agosto de 2008

CULTURA

Poeta Efraín Barquero ganó el Premio Nacional de Literatura

El escritor residente en Francia fue elegido en decisión unánime del jurado, por tratarse "de un poeta inconfundible, campesino y universal" .

J.Letelier y A.Zúñiga


25/08/2008 - 17:13

Había tenido una relación accidentada con Chile, pero esa historia está empezando a quedar atrás. El poeta Efraín Barquero obtuvo hoy el Premio Nacional de Literatura 2008, luego de que en varias ocasiones su nombre circulara como favorito.

En conferencia de prensa, la Ministra de Educación, Mónica Jiménez, explicó que la obra del poeta radicado en Francia, que ha destacado en ese país por su continua actividad académica, intelectual y cultural, refleja que "la poesía chilena está de buena salud".

Aún no se sabe si el escritor viajará a Chile a recibir el galardón, luego que fuera intentado infructuosamente de ser localizado antes de ser anunciado su nombre como ganador; sin embargo, la ministra bromeó afirmando que no había problema en hacer público el comunicado ya que es seguro que el poeta "no renunciará al premio".

La decisión fue unánime y el jurado estuvo compuesto -aparte de la Ministra Jiménez-, por el último ganador del Premio Nacional de Literatura, José Miguel Varas; el rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez; el Rector de la Universidad Católica del Norte, Misael Camus, y el miembro de la Academia Chilena de la Lengua del Instituto de Chile, Andrés Gallardo.

La razón del jurado para premiar a Barquero fue que "se trata de un poeta inconfundible, campesino y universal. Es, por la calidad y la envergadura de su obra, uno de los poetas chilenos vivos de mayor significación literaria".

El escritor José Miguel Varas, quien obtuvo el mismo galardón en su versión anterior de prosa, destacó que la obra de Barquero "profundiza una tradición muy importante de la poesía nacional, es un autor muy chileno que ha tenido gran reconocimiento internacional. Su obra transmite una experiencia vital que es muy cálida, a través de un lenguaje depurado que no es de ninguna manera arcaico y que deriva de la mejor tradición de nuestra poesía".

Y agregó, "es interesante señalar que el nivel de la poesía chilena, a través de la representación de estos 16 postulantes, posee un nivel bastante alto, con una gran cantidad de buenos autores. Es un fenómeno singular, porque cuando uno lee la poesía chilena actual, sobre todo de los últimos 20 o 30 años, encuentra que si ésta consta de buena salud pareciera que la sociedad chilena no, porque lo que se refleja en esa obra es un malestar, una ansiedad, una sensación de que las cosas debieran ser diferentes, y eso en Barquero también lo veo".

Sobre el constante debate acerca de los cuatro años que hay entre la entrega de los premios de cada rama, Varas afirmó que "me parece una calamidad el sistema actual, el Premio Nacional de Literatura debería ser anual y mantenerse esta norma de que sea un poeta y un prosista alternados".

Por su parte, Andrés Gallardo, dijo que para esta elección "el jurado tuvo en cuenta los extraordinarios méritos de Efraín Barquero a lo largo de una obra, porque el Premio Nacional no se da por un libro o un resplandor efímero, sino por la mantención a través de una vida de un trabajo literario".

Al poeta nacido en Curicó en 1931 se le ubica como parte de la Generación del 50, junto a destacados nombres como Jorge Teillier, Enrique Lihn y Armando Uribe. La crítica ha dicho de su poesía que deambula entre la lírica popular y el mundo de la poesía infantil.

Barquero fue en el Gobierno de Salvador Allende agregado cultural en Colombia y se encuentra ligado al Partido Comunista. Luego de su debut poético, La Piedra del Pueblo, publicó La Compañera (1956) y El Viento de los Reinos (1967). Luego del golpe Militar, Barquero se exilió en México, Cuba y Francia, continuando su labor creativa, especialmente en este último país, donde escribió A Deshora, entre 1979 y 1985, y que fue publicado en Chile en 1992, al igual que Mujeres de Oscuro y El Viejo y el Niño.

En la década pasada, Barquero intentó radicarse en en el país, pero como dijo en entrevista reciente a La Tercera, "me cerraron las puertas en las narices". Antes de regresar a Francia, publicó La Mesa de la Tierra, libro con el que obtuvo el Premio Municipal de Literatura en 1999 y del cual el crítico Camilo Marks señaló que "puede y debe leerse en varios niveles y puede especialmente leerse en voz alta, lo que no sucede con la poesía actual. Se trata de un libro que vuelve a situar a Efraín Barquero como un creador clave de la lírica chilena contemporánea".

Su último libro se titula El Pan y el Vino, editado hace pocos días por Lom Editores.

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