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29 de agosto de 2008

CULTURA

Se exhibe en Berlín el trabajo de Arthur Szyk, el caricaturista más importante de la II Guerra Mundial

Satirizó la maldad nazi como nadie en su tiempo, por ello el Museo de Historia Alemán ofrece desde mañana la primera retrospectiva alemana sobre su trabajo.

EFE


28/08/2008 - 12:24

Como "un ejército de un solo hombre", fue definido el caricaturista Arthur Szyk por su mordaz crítica al nacionalsocialismo en los años de la II Guerra Mundial. Es que su obra gráfica no escatimó ideas ni recursos para mostrar la brutalidad y abyección nazi, lo que le valió ser conocido como el principal dibujante satírico de la época.

Por ello, el Museo de Historia Alemán inaugura mañana una exposición con las caricaturas políticas de Szyk, ácidas viñetas contra Adolf Hitler y su régimen que fueron publicadas entre 1939 y 1945 en la prensa norteamericana.

La ocasión es histórica, ya que es la primera vez que llega a Alemania la obra del principal caricaturista político de entonces. Dibujando contra el Nacionalsocialismo, es el nombre de la exposición, que reúne cerca de 220 obras de Szyk, quien se valió de su lápiz para luchar contra los horrores cometidos por los nazis.

Sus caricaturas muestran la maldad personificada en el Führer, a quien representaba disfrazado de tenebrosos personajes como el malvado Atila, rey de los hunos. Con su trabajo, Szyk contribuyó a la propaganda estadounidense para intentar mejorar el ánimo entre la población y los soldados en tiempos de guerra.

Sus viñetas, que fueron publicadas en muchos de los diarios y revistas de mayor tirada de Estados Unidos, consiguieron que el público norteamericano tomara consciencia de lo que estaba sucediendo en Europa, en especial de los horrores relacionados con la masacre de los judíos.

"¿Cómo se puede esperar de mí que dibuje paisajes y flores cuando el mundo está en llamas?, solía decir Szyk en aquellos años, quien definía a Hilter como "Alemania sin máscara".

Nacido en la localidad polaca de Lodz, Szyk (1894-1951) estudió arte en París y se fijó, desde finales de los años veinte, en la situación de los judíos en Europa, así como el valor de la democracia y la libertad.

Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial y la invasión de Polonia por las tropas nazis, Szyk decidió emigrar a Estados Unidos junto a su familia.

La exposición, que permanecerá abierta al público hasta el 4 de enero del año próximo, se ha organizado en colaboración con la Arthur Szyk Society, con sede en Burlingame (California).

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