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30 de agosto de 2008

CULTURA

La actriz inglesa Tilda Swinton anunció que tomará un año sabático

La bruja blanca de Las crónicas de Narnia, que ganó un Oscar por Michael Clayton, anunció su temporal retiro en Venecia, donde presenta la cinta de los hermanos Coen, Burn after reading.

EFE


29/08/2008 - 10:13

La actriz inglesa Tilda Swinton, cuyo rostro severo e inexpresivo es bastante más familiar que su impresionante currículum, anunció hoy en el Festival de Cine de Venecia, que se tomará un año sabático: "Me retiro un tiempo y es un placer anunciarlo.

La última ganadora del Oscar como mejor actriz secundaria por Michael Clayton, sigue así el ejemplo del también premiado Javier Bardem e hizo el anuncio en Venecia, donde llegó a presentar la última comedia de los hermanos Coen, Burn after reading.

"No he tenido problemas para compaginar mi vida familiar con la profesional, pero no quiero que mis hijos vivan entre maletas", aseveró en una entrevista con medios internacionales.

La actriz británica, de 47 años, rentabilizará un año en el que, además de recibir la estatuilla dorada por una breve intervención en Michael Clayton, ha rodado con Béla Tarr The Man from London -exhibida la semana pasada en el Sanfic-, y la citada Burn After Reading, que abrió el miércoles la Mostra y en la que encarna a una mujer con muy mal humor.

"Tengo toda una franquicia de 'bitches and witches' (zorras y brujas)", aseguró. "He interpretado a una bruja blanca en 'Las Crónicas de Narnia'", dijo, a la que hay que sumarle una morena en Michael Clayton y una colorina en Burn After Reading. "Creo que ahora mi futuro está encaminado hacia las amantes y alcohólicas", bromeó.

Sofisticada, de humor fino y piel pálida, Tilda Swinton tiene un particular rostro que le ha permitido posicionarse como una actriz dramática experta en roles profundos y graves. Además, su singular glamour la ha convertido en musa de directores fuera del circuito comercial y a la vez, le ha permitido ser el toque de distinción de algunas superproducciones estadounidenses.

Para sus películas de proyección minoritaria tiene una regla: "Nunca busco guiones, sino directores" y, así, no le ha importado realizar papeles episódicos en El ladrón de orquídeas (2001), o protagonizar cintas complejas como Orlando (1992), adaptación de la novela de Virginia Woolf por parte de Sally Potter, que le dio fama mundial al interpretar a un noble inglés que nunca envejece.

En Burn After Reading vuelve a coincidir con George Clooney y se estrena como compañera de reparto de Brad Pitt, con el que repetirá en otro de sus próximos estrenos, The Curious Case of Benjamin Button, de David Fincher, el que acaba de rodar.

Swinton tampoco reniega del cine de altos presupuestos: "Para mí, trabajar con efectos especiales es como hacer cine experimental. Intento que cuando ruedo una película cara, sea pionera en algún sentido", apostilló.

En esta ocasión, el filme de Fincher será el primero en crear para un actor un rostro netamente digital, ya que cuenta la historia de un hombre Brad Pitt que, conforme pasan los años, rejuvenece.

"Hollywood mueve dinero, y dinero en cine es igual a tiempo. Eso a veces se traduce en calidad", explicó, pero sin dejar de hablar maravillas de otros títulos pendientes de estreno y lejanos de los grandes estudios.

Antes de hacer una pausa, Swinton ya ha rodado un buen número de filmes europeos e independientes. En 2009 la veremos en la primera película como director de Marilyn Manson, Phantasmagoria: The Visions of Lewis Carroll; en la cinta Io sono l'amore, del italiano Luca Guadagnino, y la francesa Julia, de Erick Zonca, entre otras.

Con tanto ajetreo, es normal que del Oscar ni se acuerde. "No sé qué tal estará. Se lo cedí a mi agente", afirma, aunque tampoco tiene mucha memoria para la Mostra, que le dio la Copa Volpi a la mejor actriz en 1991 por su interpretación en Eduardo II.

"Sólo recuerdo que no pude recoger el premio y grabé un vídeo en el que mi piel brillaba como el reverso de una cuchara. Ese día descubrí que debía usar maquillaje para este tipo de cosas", bromeó.

Aquella cinta estaba dirigida por el iconoclasta director británico Derek Jarman, uno de los nombres más importantes de la escena alternativa inglesa, con quien trabajó en filmes como Caravaggio (1986), The Last of England (1988), War Requiem (1989), The Garden (1990), Wittgenstein y Blue, ambas de 1993.

Así, Swinton que ha fundado recientemente el festival Ballerina Ballroom Cinema, en Escocia, es actriz de costumbres y se rodea de directores y actores conocidos. "Se ajusta a mi manera de ver las cosas, de profundizar en las relaciones. Es como poder tener una conversación con un amigo en diferentes épocas de tu vida", reconoció.

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