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28 de septiembre de 2008

CULTURA

Un Leon Tolstói escondido renueva la mirada sobre su vida y obra

Recién publicadas en España, las cartas del autor de Anna Karénina muestran el desprecio por su propia obra y su radical pensamiento.


26/09/2008 - 12:34

Fueron 386 cartas las que permitieron a la biógrafa e investigadora mexicana Selma Alcira reconstruir la imagen clásica de Leon Tolstói, y saber de primera fuente su verdadera opinión de sus obras cumbres: Anna Karénina y Guerra y Paz.

Porque en las cartas recién publicadas en España, el gran escritor ruso marca radicales distancias con su obra, tal como lo describió el diario español El País. "Ahora me voy a poner a la aburrida y trivial Anna Karénina y le ruego a Dios que me conceda la fuerza que necesito para sacármela de encima lo más rápidamente posible". O si posición frente a la monumental Guerra y Paz: "Me resulta repugnante. Es un sentimiento semejante al que experimenta una persona cuando ve las huellas de una orgía en la que participó".

La explicación según la recopiladora del escritor, es que Tolstoi "está ya en otro momento de su vida, vive por y para la pedagogía, la revisión de Evangelio, sus escritos religiosos... y entonces se pregunta cómo puede haber escrito tanta mentira y tanta ficción superficial. Fíjese que desde entonces ya no volverá a hacer ninguna gran novela", como le explicó Alcira a El País.

Alcira trabajó ocho años en Moscú, consultando directamente en la bóveda que guarda más de 10.000 cartas del escritor. El resultado final es tan monumental como la obra de Tolstói, un autorretrato en dos tomos que reúne los diarios y una selección de su correspondencia, las que alcanza a casi las 390 cartas. Lo que aparece es un hombre apasionado hasta la obsesión, contradictorio y a contrapelo de cualquier conformismo moral o filosófico.

"Me planteé la edición de los diarios y la correspondencia de modo que cada entrada del diario o cada carta fueran una tesela del mosaico para completar el retrato de cuerpo entero de Tolstói", le confesó la traductora al diario español La Vanguardia.

Explicó Ancira que la vida de Tolstói fue un constante ir y venir de un extremo a otro, de ser un cazador a naturista acérrimo, de alcohólico, jugador y mujeriego, a ser impulsor de ligas antitabaco y antialcohol. Que exacerbaba la guerra y la murte para luego pasar a escribirse con Gandhi a quien le reconocía que su opción de la no violencia era la mejor decisión.