latercera.cl

28 de septiembre de 2008

CULTURA

Cristina Gallardo-Domâs dice que hoy se prefiere "ser un acróbata en el escenario"

La cantante lírica criticó que a pocos directores les interesa el nivel artístico de los cantantes.

EFE


26/09/2008 - 15:28

La soprano chilena Cristina Gallardo-Domâs cree que a pocos directores de escena les interesa el nivel artístico de los intérpretes y prefieren trabajar con quienes estén dispuestos a "cantar de cabeza o tirados en el suelo".

"Hoy por hoy se necesita ser un acróbata en el escenario", afirmó en rueda de prensa la soprano nacional radicada en Islas Canarias, quien mañana inaugurará la XIII Temporada Lírica del Palacio de Festivales de Santander con un concierto dedicado a Giacomo Puccini, en el que estará acompañada por la Oviedo Filarmonía, bajo la batuta de Angelo Cavallaro, y el Coro Lírico de Cantabria.

Según Gallardo-Domâs, contratar al director escénico supone el coste económico más alto en el montaje de una ópera, por encima de lo que cuesta contratar a los cantantes y "parece que cuando más minimizada es la escena, más cara es".

Países como España o Italia, ha explicado, se han ido abriendo "con mucha reticencia" a esta tendencia pero han terminado asumiéndola, mientras que en otros lugares de Europa, como Francia y Alemania, ya han dejado atrás los montajes "modernos" y han entrado en otro tipo de concepto. "Ya Rigoletto puede ser el que hace las pizzas", ha apuntado en rueda de prensa.

Para el director de orquesta Angelo Cavallaro, el peligro llega cuando se cambia el sentido que el compositor y el libretista dieron al personaje. Esa es, a su modo de ver, la "gran tragedia" de la ópera actual, una tragedia que "sucede con frecuencia".

Además de que en la escena lírica se ha pasado del protagonismo de lo auditivo al de lo visual, los cantantes se enfrentan a unas orquestas con "una potencia mucho más poderosa" que en la época en que se escribieron las óperas del repertorio pero su instrumento, la voz, sigue siendo el mismo, ha destacado Gallardo-Domâs.

La artista chilena también se dedica a la docencia y este verano ha participado en el "Campus Opera" de Gran Canaria, cuyo objetivo es tender puentes entre la enseñanza y la escena para ayudar a los jóvenes intérpretes.

Está convencida de que hay que preparar mejor a los cantantes, "técnicamente y también para que sean conscientes de lo que están haciendo" y considera que hoy en día se les empuja al escenario sin la suficiente madurez y eso hace que la vida de los intérpretes "sea cada vez más corta".

También piensa que los más jóvenes quieren empezar demasiado pronto su carrera, "no importa como" pero "hay que hacerles entender que tienen que tener cuidado con el repertorio.

Cristina Gallardo-Domâs es consciente de que "lo importante es que un cantante sepa decir no", un consejo que ella ha llevado a rajatabla a su carrera, aunque al otro lado del teléfono estuviese la Ópera de Viena.

En el recital con el que abrirá la Temporada Lírica de Santander se enfrentará a un programa "extremadamente exigente y muy, muy expuesto", hasta el punto de que lo ha comparado con "una operación a corazón abierto".

La soprano, que precisamente debutó con Madama Butterfly y este año ha ofrecido un buen número de recitales para conmemorar el 150 aniversario de Puccini, considera que el músico italiano sigue siendo "uno de los compositores más modernos y actuales" y un autor que consigue "encajar en cualquier época".

Además, a su juicio, todas las heroínas que creó, son mujeres "reales", de "carne y hueso", fáciles de construir y a las que ella ha aportado sus vivencias, como la experiencia de la maternidad.