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2 de octubre de 2008

ESPECTÁCULOS

REM conquistó al público español con sus temas clásicos

Durante la primera media hora el grupo estadounidense no emocionó al público madrileño.

EFE


01/10/2008 - 23:12

REM saltó esta noche a la plaza de toros de Las Ventas con sus guitarras bien afiladas y un repertorio electrizante, aunque tuvo que esperar a que sonaran sus grandes éxitos para conquistar a las más de 10 mil personas que asistieron en el coso madrileño a un concierto de casi dos horas.

El trío norteamericano llegó a Madrid para presentar "Accelerate", el álbum que publicó en abril y con el que han regresado a su versión más contundente.

El cantante Michael Stipe, el guitarrista Peter Buck y el bajista Mike Mills aparecieron en el escenario poco antes de la diez de la noche, acompañados por otros dos músicos, y comenzaron su actuación con "Living well is the best revenge", el tema que abre su último disco.

La banda enseñó los dientes desde el principio. En el arranque de la actuación sonaron "What's the frecuency, Kenneth" y otro de los temas destacados de "Accelerate", "Mansized wreath", pero el público no parecía impresionado.

También es cierto que REM aprovechó la primera parte del concierto para presentar algunos temas nuevos, y eso no ayudó a caldear a la audiencia, que estalló, en cambio, cuando reconoció los primeros acordes de "The one I love", un tema que ya ha cumplido los veinte años.

Fue el primero de los clásicos del grupo en sonar, cuando el eléctrico Stipe y sus socios llevaban casi una hora en el escenario, y ya habían demostrando que la gira mundial que les mantiene ocupados desde hace meses les ha puesto en forma.

El cantante saltó hacia las primeras filas y cantó varias estrofas de "The one I love" entre el público, que a partir de entonces empezó a pasarlo mucho mejor.

Después de un pequeño paréntesis acústico, REM sacó la artillería pesada. "Horse to water", que resultó ser uno de los temas más convincentes del último disco, dio paso a "Bad day", el público coreó "Imitation of life" y Michael Stipe sacó después su megáfono para cantar "Orange crush".

Salieron del escenario, pero el público sabía que aún quedaba lo mejor.

Los bises comenzaron con "Supernatural superserious", el tema estrella de "Accelerate", y a continuación Peter Buck cambió su Rickenbaker por una diminuta guitarra de la que sacó los inconfundibles acordes de "Losing my religion".

Fue el tema con el que dieron el salto al gran público en todo el mundo en 1991 y que desde entonces acompaña como una sombra al trío de Athens (Georgia).

Después sorprendió a la audiencia agradeciendo al cantante español Miguel Bosé, quien se encontraba entre el público, por los consejos dados a la banda para su actuación en Madrid y dedicándole el apocalíptico "It's the end of the world as we know it (And I feel fine)".

REM lleva veinte años tocándola, pero esta noche sonó como si de verdad el mundo estuviera a punto de acabarse.