Un tenso y agitado ambiente se vive en el Congreso luego que los diputados del Partido Radical anunciaran un acuerdo con la Alianza y el PRI para conformar la mesa de la Cámara por cuatro años.
Pese a que el diputado y presidente del PRSD, Fernando Meza, aseguró que el pacto -sellado anoche y que hoy dieron a conocer junto al jefe de bancada de la UDI, Claudio Alvarado, de RN, Joaquín Godoy, y el PRI, Pedro Araya- se trata de un acuerdo administrativo y no político, las críticas fueron duras y, en la sala de la Cámara incluso, les gritaron traidores y vendidos.
Los cuestionamientos de sus pares de la Concertación no se hicieron esperar. De inmediato el diputado Pablo Lorenzini pidió a la Presidenta Michelle Bachelet que solicite la renuncia de los ministros radicales antes de almuerzo.
"Esto es peor que haber perdido la elección presidencial el domingo", sentenció Lorenzini.
La diputada Sepúlveda aseguró que la responsabilidad de que el PRSD y el PRI pacten "con la derecha" es del presidente de la DC, Juan Carlos Latorre, quien, según ella, vetó su nombre para presidir la Cámara.
Con este acuerdo, los radicales se aseguran estar en la vicepresidencia de la Cámara y la presidencia de algunas comisiones parlamentarias.
Según establecieron, este año estará en la presidencia de la Cámara la diputada PRI Alejandra Sepúlveda, el 2011 un UDI, el 2012 un diputado RN y el 2013 nuevamente un parlamentario gremialista.
Con los votos del partido radical se asegura que en la Cámara se cumpla este esquema.
En todo caso, ya el diputado del PRSD Alberto Robles se desmarcó del acuerdo. "No me representa", dijo.