Fue pensado como un gran teatro de cámara. Tendría capacidad para cerca de 2.000 personas, un foso para la orquesta y un escenario que podría subir y bajar hasta cuatro niveles. También incluía una sala similar, pero para 400 personas, camarines y bodegas para la utilería. Sin embargo, en los años 70 los casi dos millones de escudos que se ocuparon para la reconstrucción del Instituto Nacional se agotaron, y las obras del teatro, ubicado en el subterráneo del establecimiento, quedaron inconclusas.
"Desde allí, ha sido el anhelo de cualquier institutano terminar el teatro, y qué mejor que hacerlo para el bicentenario del colegio", cuenta el arquitecto Leonel Sandoval, uno de los profesionales que trabajan para terminar el recinto, también conocido como "las catacumbas", un área restringida en el establecimiento y mítica para los alumnos. Para desarrollar el proyecto se reunió un grupo de trabajo de ex alumnos, que a fines de mes entregarán el primer informe de diagnóstico de la instalación.
Sandoval adelanta que el teatro "es un edificio sano y no tiene mayores daños, incluso después de los terremotos", pero como no está terminado, "es una zona clausurada por falta de seguridad".
En el lugar se pueden ver restos de guías de estudios, mesas y sillas rotas y trozos de madera y piedras. Eso, sin contar con los rayados y recuerdos dejados por los ex alumnos.
LAS ALTERNATIVAS
Jaime Venegas, presidente del Centro de Ex Alumnos del Instituto Nacional, cuenta que junto con el proyecto, el 31 de mayo se entregarán algunas alternativas para utilizar la construcción, de más de 6.000 metros cuadrados.
Una opción es crear "salas menores". La otra, y la más certera, según Jorge Toro, el rector del colegio, es la creación de un aula magna "que nos hace tanta falta para las actividades del colegio. Hoy el espacio más grande que tenemos es para 300 personas y tenemos 4.000 alumnos", dice el directivo.
Toro señala que "estaríamos dispuestos a prestársela a otros liceos municipales de la comuna para grandes eventos", y también cumpliría con el objetivo de que los costos de mantención sean bajos, pues estaría pensada para al menos 40 años, pero con alta utilidad.
El ingeniero civil Fernando Moyano, que también participa en la comisión de trabajo, cuenta que la idea es que el próximo año se tenga listo el diseño final de "las catacumbas", para así buscar financiamiento entre los ex alumnos, a quienes llama a colaborar. Aún no se hace la evaluación de costos.
"Antes teníamos pensado presentar un proyecto con financiamiento público, pero tras el terremoto las cosas cambiaron", agrega el representante de los ex alumnos.
OTROS PROYECTOS
La reparación no es lo único que se tiene en carpeta. El rector cuenta que a partir de este año se realizará una corrida en agosto, para festejar el aniversario del colegio, y que en 2013 harán un maratón.
Además, se trabajará en un libro con las memorias del establecimiento de los últimos 100 años. En el documento se contarán anécdotas y los grandes hitos del colegio, y se unirá con las memorias que realizó el Instituto para su centenario.
El tradicional establecimiento público también preparará un cortometraje, hará concursos literarios y participará en el Día del Patrimonio -a partir de este año-, y buscarán crear una pequeña ruta histórica.