La 5º Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago dejó hoy en acuerdo el fallo de las impugnaciones a las condenas dictadas contra los miembros de Paidos, la red pederasta que dirigía Rafael Maureira Trujillo, alias "Zacarach".
Tras escuchar las intervenciones de querellantes y acusados, el tribunal quedó en condiciones de dar a conocer el veredicto que aumentará o disminuirá las sentencias contra 14 implicados por delitos como asociación ilícita, violación, y producción y distribución de material pornográfico infantil, entre otros hechos que tuvieron mayoritariamente como víctimas a menores de 12 años.
Tras la relación de los antecedentes, alegaron el abogado del Servicio Nacional de Menores (Sename), Mauricio Mejías, quien aseguró que la institución solicitó a los jueces del tribunal de alzada aumentar las penas en contra de Maureira Trujillo, y asimismo contra el resto de los miembros de la organización, entre ellos: Daniel González Castro, y Juan Carlos Ávalos Vargas, todos quienes fueron condenados a 20 años de prisión tras acreditarse que en 2002, fueron acusados como administradores o propietarios de comunidades o sitios de internet, e integrantes de éstos.
La investigación policial demostró que los más implicados en los delitos de producción de material pornográfico y agresiones sexuales contra niños.
Por la contra parte, la defensa de los imputados solicitó la rebaja de condenas, al desestimar que se les juzgue por asociación ilícita.
En este sentido el abogado del Sename respaldó las penas impuestas, pues sostuvo que la solicitud "debiera ser la primera que conocemos donde se establece el delito de asociación ilícita respecto de delitos sexuales contra menores de edad".
Agregó que "el Servicio en particular puede pedir un leve aumento de penas para algunos de los condenados por este delito, algunas son constancias modificadas que no fueron consideradas en primera instancia", manifestó.
Este es el primer litigio realizado tras la extradición del pedófilo, quien llegó al país el pasado 23 de octubre luego de haber sido capturado en Brasil.
HUIDA DE ZACARACH
En marzo del 2007, el imputado había escapado a Brasil tras conocer la pena que la justicia chilena le había impuesto, siendo capturado sólo tres meses después por la PDI en Florianopolis. Desde esa fecha permaneció recluido en una cárcel carioca a la espera de su extradición a Chile.
A una semana de su detención, Zacarach dijo que sufrió de fuertes ataques de paranoia mientras se encontraba prófugo en Brasil: "Sentí que era muy probable que me encontraran. Sentía un pánico irracional al estar huyendo, llegando al extremo de que cada persona que veía era un potencial enemigo (policía). Pero igual me daba coraje para seguir escondiéndome. Aunque finalmente el pánico me empezó a consumir. Entonces en un minuto ya estaba tan mal que cuando me detuvieron se acabó mi pesadilla".
Este delirio, según él, lo llevó a intentar suicidarse en tres ocasiones: "La primera vez ingerí 60 ravotril diluidos (...) la segunda me inyecté aire en las venas, tratando de producirme una embolia cerebral (...), la última vez, estando en la delegación de la Policía Federal, en Florianópolis, intenté ahorcarme con el cordón de mis bermudas", aclarando que en esta ocasión se rompió la viga de la que estaba colgando.