Una querella por el delito de lesiones graves gravísimas y una demanda de 50 millones de pesos por indemnización de perjuicios y daño moral causado presentará este miércoles la familia de Ariel Meza, el menor de 12 años que resultó con grandes ampollas y quemaduras cuando recolectaba habas en un predio agrícola de la comuna de San Clemente, sin autorización de su familia.
La abogada Jennifer González, quien representa al menor, explicó que las acciones legales "están dirigidas en contra de Luis Parot, propietario del fundo Victoria, donde trabajaba Ariel, a fin de que se haga responsable de las lesiones causadas, tipificadas como graves gravísimas, ya que es muy probable que el niño no pueda volver a caminar dentro de un largo plazo".
En cuanto a la demanda, la representante aclaró que "la familia pide en principio que se le repare por todos los gastos médicos en los que han incurrido, y piden, además, una indemnización por daño moral , que esperamos sea ejemplificadora, de 50 millones de pesos, porque tenemos antecedentes de que la empresa solía utilizar a menores para trabajos de temporada, pese a que en Chile está prohibido el trabajo de menores de 15 años de edad".
Ariel Meza lleva 10 días internado en el hospital regional de Talca, hasta donde llegó con quemaduras que en un principio se pensó podían ser atribuibles a pesticidas, pero que luego fueron diagnosticadas como una fitofotodermatitis, que se refiere a una alergia producida por el contacto con las habas, agravada por la exposición al sol. Ayer el paciente intentó ponerse de pie, pero las yagas que ya estaban cicatrizando volvieron a abrirse, de acuerdo al relato de la madre del menor, Angela Mondaca.