"No se puede generalizar y se debe continuar en el campo de los derechos humanos cuando éstos no han tenido una suficiente respuesta", declaró el cardenal Francisco Errázuriz, quien encabeza la delegación de obispos chilenos en visita "ad límina" al papa Benedicto XVI.
Germán Cofré Martínez, que figuraba como detenido desaparecido desde el régimen militar, reapareció en Santiago tras vivir 35 años en Argentina.
Según los organismos de derechos humanos, unas dos mil personas fueron detenidas y luego desaparecieron durante la dictadura de Pinochet (1973-90).
La familia de Cofré al parecer sabía que éste estaba vivo en Argentina, pero igual lo hicieron pasar como detenido desaparecido para obtener compensaciones económicas establecidas para los familiares al volver la democracia.
Sobre su encuentro con el Papa, Errázuriz dijo que había quedado impresionado por lo cálidad de la acogida y por el interés por su país.
"El siempre recibe a los obispos con un enorme mapa para ubicar donde queda la diócesis, pero con Chile no fue necesario", afirmó.
Después de los saludos, nos pidió que le describiéramos la situación de la diócesis, sobre la relación entre fe y cultural, de lo cual se mostró muy interesado, afirmó.
Precisó que el aborto no ha figurado en los temas tratados por los obispos chilenos porque "no es un tema que no esté preocupando porque los chilenos son mayoritariamente contrarios"."Si bien es cierto que de vez en cuando surgen iniciativas en el parlamento, la mayoría de nuestra población lo rechaza".
Reconoció, sin embargo, que a medida que se van aprobando legislaciones en otros países, "se corre el riesgo que haya gente que diga que también debemos aprobarlo".
Sin embargo, punutualizó, "Chile es un país que es mucho más favorable al derecho a la vida, en el cual se fundan todos los demás derechos".