La imagen ya es clásica dentro del mundo penitenciario. Dos reos se enfrentan ante la mirada de sus pares con armas blancas capaces de matar a un hombre de un sólo golpe. Tanto así que hace pocos días apareció un video en donde niños de Lo Espejo imitan las riñas a modo de juego.
En el mundo real, este tipo de conductas ya han causado la muerte de 43 presos dentro de las cárceles del país. Esta cifra significa un aumento del 72% con respecto a los 25 decesos que hubo el año pasado por agresiones entre internos.
Para poder frenar este incremento, La Comisión Nacional de Decesos de Gendarmería ha definido el perfil de aquellos reclusos que participan en este tipo de conflictos, para así reconocer el segmento de la población penal que debe ser intervenido.
Según el psicólogo Berty González, coordinador del área de estudio de la subdirección operativa de Gendarmería y miembro de la comisión, se trata de "varones reincidentes menores de 30 años – principalmente entre 24 y 25 años -, vinculados a delitos de robo y que ingresan por temas de consumo de drogas". Según el profesional, este tipo de recluso no respeta los códigos carcelarios lo que produce conflictos con los delincuentes habituales.
Además, Gonzáles señaló que el incremento también responde a que las cárceles tradicionales, que vieron disminuida su población penal tras la salida de los recintos penitenciarios concesionados, se han vuelto a llenar de presos: "Por ejemplo el año pasado se inauguró Santiago Uno lo que permitió sacar casi 2 mil personas de la Penitenciaria. Pero este año, ésta ya recuperó el número de reos que alcanzan los 6 mil y que se pelean por un espacio".
En la capital la situación se vuelve crítica si se considera que abarca el 39% de toda la población penal del país, concentrando el mayor número de muertos por agresión.
Los planes a seguir por la Comisión de Decesos giran en torno a focalizar los hechos para desarrollar un plan de contingencia en sector, calle o módulo especifico donde ocurren. La idea es intervenir de forma integral: "No sólo a través del allanamiento y la intervención para requisarles objetos cortopunzantes, sino que también con actividades en su tiempo libre, capacitación y recreación adecuada", aseguró González.
SUICIDIOS
Sobre este aspecto las cifras son más alentadoras. Con respecto al año pasado, el numero de muertos en las cárceles del país por esta causa han disminuido en un 50%: "Durante este año hemos tenido 13 decesos por suicidios, una cifra bastante menor que la del 2007 donde alcanzamos los 26", dijo el psicólogo.
Las características de los suicidas en los recintos penitenciarios se dividen en dos, las que están fuertemente marcadas por el tipo de cárcel en las que se encuentran.
En primer lugar están los que se quitan la vida en las cárceles tradicionales. Son sujetos primerizos tiene menos de un año de ingreso a la unidad penal, generalmente varones. Ellos no tienen expectativa si sus condenas son largas y no están acostumbrados a la dinámica carcelaria, por lo que son mandados, abusados y humillados por el resto de la población penal. Son los llamados "Perkines". Este tipo son más susceptibles al suicidio que los reincidentes en este tipo de cárceles.
En segundo lugar están los suicidas de los recintos concecionados quienes son los reincidentes penales. Ellos estaban acostumbrados al funcionamiento de las cárceles antiguas y se le instala en estas nuevas unidades penales, donde sus códigos ya nos les sirven
Ya no pueden compartir con el resto de los internos, contar sus historias y formar "carretas" o agrupaciones de subsistencia en la cárcel: "Eso les provoca depresiones y tendencias suicidas durante el primer año de permanencias. Sobre todo si su delito tiene un fuerte componente emocional", remarca Berty Gonzalez.
Existe un tercer tipo de suicidas que son los que tienen problemas psiquiátricos.
"Gracias a estos datos se logró definir la población efectiva que hay que intervenir. Se especificaron los recursos a esa población penal y gracias a eso se ha bajado la cifra. El personal uniformado también ha sido capacitado para detectar este tipo de situaciones", finaliza el profesional.