Grecia empezó a vender bonos a diez años mientras que manifestantes en Atenas irrumpieron en el ministerio de Finanzas y bloquearon calles luego de que el primer ministro George Papandreou se comprometió a reducir el mayor déficit de presupuesto de Europa recortando los salarios y el gasto.
Los bonos griegos cayeron luego de que un banquero que participa en la venta dijo que la deuda redituaría unos 310 puntos básicos más que la tasa “mid-swap” de referencia, que equivale a una rentabilidad del 6,47 por ciento. El Gobierno contrató a Barclays Capital, HSBC, Nomura, National Bank of Greece y Piraeus Bank SA, dijo el banquero.
La canciller alemana Angela Merkel no cedió a la solicitud de asistencia de Papandreou tras el anuncio de su tercer paquete de medidas para reducir el déficit este año. Merkel dijo que la reunión de mañana con el primer ministro griego no será sobre “compromisos de ayuda”. Su ministro de Finanzas, Wolfgang Schaeuble, dijo que las medidas probablemente eran suficientes para convencer a los inversores de comprar deuda griega.
Papandreou encara protestas en su país por cumplir con las exigencias de la Unión Europea de que reduzca el déficit antes de que sus aliados siquiera consideren proporcionarle ayuda, mientras Merkel encara oposición en su país por recurrir a los contribuyentes para dar ayuda financiera a Grecia.
“En Alemania no habría entendimiento para rescatar a Grecia”, dijo Henrik Enderlein, economista político de la Escuela Hertie de Gobierno en Berlín. “Es una situación complicada: si cede ante Grecia y pone 5.000 millones o quizá incluso 10.000 millones en algún tipo de paquete de rescate o en garantías, el Gobierno alemán parecería irresponsable. No obstante, si no lo hace, los líderes de la Unión Europea quizá presionen mucho a Merkel y digan: ‘mira, tenemos que rescatar a Grecia’”.
En Atenas, unos 200 miembros del sindicato PAME, alineado con el Partido Comunista, se encontraban en el ministerio de Finanzas y otros manifestantes tomaron la Oficina General de Contabilidad cercana, según una portavoz de la policía. Otro grupo bloqueó una avenida central, lo que desquició el tránsito en la ciudad.
Ayer el Gabinete respaldó recortes por 4.800 millones de euros (US$6.600 millones), y Papandreou dijo que estaba dispuesto a acudir al Fondo Monetario Internacional como último recurso.
“Hemos cumplido al máximo todo lo que debemos de nuestra parte; ahora es el turno de Europa”, dijo Papandreou a sus ministros ayer, según una transcripción enviada por correo electrónico. “Es un momento histórico para la Unión Europea”.
Las medidas son “convincentes”, dijo el Banco Central Europeo en una declaración. El BCE aprecia el reconocimiento del Gobierno griego de la necesidad de “adoptar e implementar rápidamente reformas estructurales decisivas”.