De los cerca de 400 reclamos que ha recibido el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) relacionados con el terremoto que afectó la zona centro sur del país, el 58,3% se refieren a la mala calidad de las viviendas, según informó la entidad.
No obstante también los consumidores se quejan por la demora en la reposición de servicios básicos y telefonía (15%), los problemas derivados de la suspensión del transporte como aerolíneas y buses (13,4%) y otros como la interrupción de servicios como alarmas de seguridad, suspensión de eventos o dificultades para ejercer los seguros.
Al respecto, el director del Sernac, José Roa, señaló que espera que las empresas entreguen facilidades y no dificultades a los consumidores cuando está llegando la hora de las soluciones y no de las explicaciones. “Es de esperar que las empresas no esperen a estar frente a un juez para responder”.
Respecto a la calidad de las viviendas tras el terremoto, los consumidores se han quejado al Sernac por los daños en sus viviendas, la mayoría con pocos años de construcción.
El Sernac dijo que al respecto, los consumidores deben saber que hoy, la Ley de Calidad de la Vivienda los resguarda ante fallas estructurales durante 10 años, ante defectos en las terminaciones durante 3 años, y 5 años para daños en las instalaciones.
"No obstante, como los consumidores no somos expertos para determinar qué daño es estructural y cuál no, es importante que los consumidores se organicen, tomen contacto con el municipio para que facilite a un experto y con ese diagnóstico se acerquen a la empresa para que responda", dijo el Sernac.
Agregó que si no se obtiene respuesta, "acérquese al Sernac que está trabajando en coordinación con el Ministerio de Vivienda, o directamente en la Justicia".
La entidad dijo que tomará todas las acciones necesarias para resguardar el derecho de los consumidores, sin descartar las acciones colectivas. "No obstante, esperamos que las empresas respondan sin necesidad de estar frente al juez pues los consumidores necesitan soluciones rápidas".
Insistió en que "las empresas deben responder por todo el daño que un trabajo mal hecho les causó a los consumidores y eso puede incluir hospedaje u otros gastos en los que el consumidor tuviera que incurrir por abandonar la propiedad, y el daño moral causado".
"Si la respuesta de la empresa no es oportuna, `el taxímetro` del daño está corriendo, y los responsables deberán cubrir todos los gastos que los daños les estén provocando".
Por otra parte, dijo que si una empresa ha entregado una propuesta de solución, "recuerde que puede aceptarla o rechazarla e incluso aceptándola, no pierde su derecho a exigir las indemnizaciones por todo el daño causado. Las empresas proponen, pero el consumidor dispone y tiene la última palabra. Para ello, pueden exigir la opinión de un experto imparcial que se pronuncie sobre el diagnóstico, la solución y la reparación entregada por la empresa".