Apenas cuatro meses después de marcar un hito al cotizarse en US$4,11 por galón, el precio promedio de la gasolina al por menor bajó el viernes a menos de US$2, su menor nivel en más de tres años. Pero el contraste en la situación económica mundial entre ambas épocas es muy marcado.
Hay cierto gozo discreto entre los consumidores de combustible, sumergidos en una economía que casi con toda seguridad está en recesión, donde se están perdiendo miles de empleos y continúan incrementándose las ejecuciones hipotecarias en niveles históricos.
Este viernes, los automovilistas en la localidad de Independence, Misurí, dijeron que estaban pagando US$1,37 por galón de gasolina (aproximadamente $247 por litro).
En la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), donde los contratos a futuro parecían camino a llegar a superar los US$200 hace apenas unos meses, el pesimismo inunda el ambiente.
"De momento, sólo podemos afirmar con certeza que el crudo no será cotizado a menos de cero", escribió irónico el analista Stephen Schork.
El crudo ha estado en una virtual caída libre, perdiendo dos terceras partes de su valor desde julio, siguiendo la tendencia los precios de la gasolina. Algunos señalan que los precios van a caer debajo de US$40 por barril, con la gasolina a menos de US$1,5.