La Superintendencia de Bancos de Panamá empezó a monitorear las operaciones del Citigorup, gigante estadounidense que perdió el 35% de su valor en la Bolsa de Valores de Nueva York, informó hoy el diario local La Prensa.
En medio de rumores de un descalabro, el superintendente interino de Panamá, Amauri Castillo, y representantes del banco afirmaron que "no hay riesgo" para las operaciones locales del Citigroup, que empezó a debilitarse el viernes en Estados Unidos.
La Prensa indicó que tras la sacudida bancaria en el corazón financiero en Nueva York, Castillo mantuvo constante comunicación con el gerente general de la subsidiaria de la entidad en este país, Francisco Conto, para seguir de cerca los acontecimientos.
Pese a los nubarrones de una crisis financiera, Castillo dijo que siente confianza en las autoridades reguladoras de Estados Unidos, en caso de que se ponga en riesgo la estabilidad del banco, ya que generarían una respuesta de soporte.
El funcionario panameño estimó que nada de lo que está pasando debe afectar las operaciones del Citigroup en el Centro Bancario Internacional de Panamá o en Centroamérica, que se desenvuelven con "positivo desempeño".
Hace dos años, el Citibank, cabeza del Citigroup, valía US$270.00 millones, pero el viernes su capitalización de mercado apenas sobrepasaba US$20.000 millones. El precio de la acción bancaria se desplomó de US$50, en 2007, a menos de cuatro dólares el 21 de noviembre de 2008.
El derrumbe en picada de las acciones aumentó el temor en los mercados financieros. Sin embargo, ejecutivos de Citibank Panamá adujeron que el banco local tiene una fuerte posición de capital y de liquidez, y sus indicadores estarían "mejor que hace un año".