La complicada situación por la que pasa actualmente la pequeña y mediana minería, que debido a la rápida baja en los precios internacionales del cobre amenaza con el cierre de varias faenas y el despido miles de trabajadores, tiene preocupados al sector privado y al gobierno, por lo que se ha decidido reeditar la política de establecer precios de sustentación para el metal, para así asegurar la mantención de las operaciones en la mayoría de los yacimientos operados por las pymes mineras.
Según señaló el presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), Alfredo Ovalle, a través de la Empresa Nacional de Minería (Enami) -y en consenso con la Sonami y el ministerio del ramo-, se decidió establecer un "precio de sustentación" de US$2 por libra de cobre para las ventas que hacen los pequeños y medianos mineros a la estatal, con un diferencial de 20 centavos de dólar en el caso que los precios sean menores a este rango.
"Ha sido muy repentina la baja en el precio del cobre, de manera que lo que estamos haciendo es volver a un antigua política que tuvo muy buenos resultados, que es un precio de sustentación. En este momento lo que hemos pedido, y el gobierno en principio está de acuerdo, lo hemos hablado también con el ministro de Hacienda, es que haya un precio de US$2, con un tope de 20 centavos, de manera que si el cobre está a US$1,80 van a haber 20 centavos (de dólar), de manera que se pagará a US$2, si está a US$1,60 por libra, se pagará a US$1,80. Con esto y otras medidas que está tomando la Enami, nosotros creemos que si bien algunos productores va a ser afectados, la gran mayoría va a quedar en condiciones de seguir trabajando", dijo Ovalle.
El costo de la medida se estimó en unos US$2 millones al mes o US$24 millones al año, en caso de extenderse.
El directivo indicó que la nueva política de precios se aplicará de manera retroactiva a partir del 1 de noviembre, y estará vigente al menos hasta el próximo mes de marzo, donde se revaluará la posibilidad de extenderla en el caso que los precios del metal sigan deprimidos, y descartó que se tratase de un subsidio encubierto. Ovalle reconoció que, pese a esto, igual habrá un porcentaje de las pequeñas y medianas empresas mineras deberá cerrar sus operaciones, con los consiguientes despidos.
"No es un subsidio, es un préstamo que se devuelve con intereses de mercado, nunca hemos hablado de subsidio (...) Lamentablemente, sería ingenuo decir que no (habrá quiebras), algunos pequeños que están trabajando con leyes muy bajas pueden quedar absolutamente en la imposibilidad de entregar, pero siempre está la posibilidad de subir las leyes y creo que el precio del dólar también está afectando favorablemente", dijo.