La crisis económica mundial traerá un año 2009 "difícil" para las empresas concesionarias chilenas, en el que se podrían ver fusiones de algunas empresas o inversiones más ajustadas.
En conversación con latercera.com, el presidente de las firmas agrupadas en la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública (Copsa), Herman Chadwick, señaló que las matrices de las empresas españolas presentes en Chile -entre ellas Sacyr, Cintra y OHL- han mostrado una caída sostenida en sus acciones por la crisis financieras, lo que podría resultar en cambios de propiedad a nivel nivel interno.
"El año va a ser más difícil, las empresas españolas que están en Chile en materias de concesiones están con los problemas que tienen todas las compañías constructoras e inmobiliarias del mundo, no conozco los detalles pero si veo la bolsa de Madrid, y veo que muchas de las acciones de estas empresas han bajado mucho. Por lo tanto, evidentemente que las fortalezas hoy día son menores que hace un año atrás", dijo.
Asimismo, descartó de plano que los problemas por los que pasan las matrices se traspasen a sus filiales en Chile. "Las filiales de las españolas en Chile no tienen ningún problema, ninguna. Las empresas concesionarias chilenas están todas en buen pie hoy día, no tenemos ningún problema", aseguró.
El ejecutivo indicó que existe una alta probabilidad de que algunas de ellas incluso cambien de mano, buscando una mayor consolidación del mercado, lo que resultaría en un menor números de actores, aunque descartó que esto resulte en un menor interés por participar de los procesos de licitación que el MOP lanzará el próximo año.
"Creo que también hay movimientos en las concesiones (...) los mercados se van ajustando, y las que están más débiles van a ser reemplazadas por aquellas que estén más fuertes (...)No tengo susto que no vayan a haber más actores, porque van a haber, pueden ser los mismos, diferentes o nuevos actores, si hay proyectos del MOP, actores van a haber para las propuestas", dijo.
Chadwick indicó que el gran desafío para el sector será llevar a buen puerto la 'agenda corta' de proyectos que han propuesto a la autoridad -que implica recursos entre US$1.200-1.300 millones-, con iniciativas como la adjudicación de autopistas en el tramo Vallenar-Caldera, el llamado a licitación en La Serena-Vallenar, el camino Puerto Montt-Pargua y la Carretera de la Fruta -que ya fueron lanzadas-, completar Vespucio Norte con el acceso a la Pirámide, la apertura del Túnel San Cristóbal, los hospitales en Maipú y La Florida y las soluciones viales para el sector oriente de Santiago, entre otras.
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A más tardar la próxima semana el gobierno definiría la fórmula para implementar un medio de pago que permita descongestionar las autopistas interurbanas concesionadas en días de alto tráfico.
Chadwick indicó que, luego de las conversaciones llevadas a cabo con la autoridad, en los próximos días el ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, daría a conocer el mecanismo de pago que se utilizará.
El ejecutivo indicó que la decisión sobre la forma de pago debe ser tomada por el MOP, ya que las concesionarias están dispuestas a implementarlo de forma inmediata, siempre y cuando exista una propuesta que incluya 'compensaciones' -en este caso la posible extensión de los plazos de los contratos firmados con el Estado- por la inversión, el riesgo de no pago y los gastos de cobranza en que deberán incurrir las empresas.
"La pelota la tiene el MOP, nosotros les hemos presentado nuestra posición con respecto a eso, les hemos dicho que estamos dispuestos a implementarlo de inmediato y queremos atender a nuestro público de la mejor forma posible, y creemos que si se quiere implementar el TAG, ellos tiene que dar una serie de respuestas todavía, más que de carácter técnico de carácter financiero respecto a nuestros contratos (...) Nosotros ya presentamos todos nuestros papeles, y el ministro dijo que lo estaba considerando y que tendría una respuesta a la brevedad. Yo creo que (la respuesta) será esta semana o la próxima", dijo.
El directivo indicó que la principal traba es determinar quien asumirá los costos de la medida, ya que las concesionarias estiman no estar obligadas a hacerlo si no media una compensación.
"Existe un costo de cobranza, que es el mismo que tiene una tarjeta de crédito, ese costo se ha dicho que lo asuman las concesionarias. Nosotros no podemos asumirlo porque, primero, de acuerdo a los contratos que tenemos firmados, no estamos obligados a hacerlo; segundo, porque debido a los flujos financieros que tenemos, ese costo de cobranza, en un flujo de una concesión en 15 o 20 años es mucha plata, y por lo tanto, tenemos que buscar alguna solución con el gobierno, para que este costo sea asumido por el gobierno o sea compartido", dijo.