La crisis financiera arruinó el negocio navideño este año de la joyería Tiffany, que se verá obligada a recortar puestos de trabajo y frenar la apertura de nuevas sedes, informó la empresa hoy en Nueva York.
Ha comenzado a caer incluso el negocio de la joyería de lujo en Europa, que a diferencia de Estados Unidos se mantenía, advirtió Tiffany, que bajó además su pronóstico de ganancias.
Los beneficios cayeron en el tercer trimestre del año de negocios, que cerró a fines de octubre, más de un 55%, hasta los US$43,7 millones.
El año anterior, Tiffany había tenido fuertes ganancias por una venta inmobiliaria.
El volumen de negocios cayó un 1,4% a US$618 millones. Los ingresos cayeron en Estados Unidos un 7%, mientras que en Europa subieron aún un 16%.
El futuro es incierto, según el jefe de la joyería, Michael Kowalski: "Es imposible decir cuándo los clientes recuperarán la confianza".
En noviembre el negocio volvió a empeorar en Estados Unidos, mientras que tampoco va bien en Europa ni en Asia.
Para todo el año, Tiffany espera ahora una ganancia por acción de entre US$2,3 y US$2,5, mientras que la cifra de negocios caerá en hasta un 2%.