El Gobierno chino ha decidido que las compañías aéreas del país suspendan la compra de aviones comerciales para evitar el exceso de capacidad durante la crisis económica mundial, informa hoy el diario Shanghai Daily.
Las aerolíneas todavía podrán comprar los aviones cuya adquisición fue aprobada antes de la decisión y firmar algunos nuevos encargos el próximo mes, señaló el jefe de la división de políticas e investigación de la Administración de Aviación Civil de China, Liu Shaocheng.
Liu no anunció a partir de cuándo se aplicará la prohibición, pero la explicó asegurando que la recesión mundial hará que el transporte aéreo en China caiga en los próximos tres años.
La mayoría de los aviones de tamaño medio de las flotas chinas provienen del fabricante brasileño Embraer y del canadiense Bombardier, mientras que los grandes preceden de los gigantes Airbus y Boeing, cuyas ventas también se verán afectadas por la paralización de encargos desde el país asiático.
El regulador aéreo también ha solicitado una rebaja en los precios del combustible para aviones, y la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo deberá decidir si aprueba esta reducción.
Liu señaló también que el Gobierno chino trabaja para reducir los impuestos sobre las aerolíneas, que en China suponen el 8,3% de sus costes de operación, y que también planea rebajar las tarifas sobre componentes importados para aviones.
El Gobierno chino ya anunció una inyección de 439 millones de dólares en China Southern, una de las tres mayores compañías aéreas del país asiático, para pagar sus deudas.
Mientras tanto, China Eastern, la tercera mayor del país, también espera ser rescatada por el Gobierno para hacer frente a la crisis que atraviesa desde hace meses.
La compañía anunció que podría perder 688 millones de dólares por el pago de contratos de cobertura para el 36% de su combustible desde el 14 de noviembre, que fijó por encima de su precio actual.
Air China, la aerolínea del país con mayor proyección internacional, también anunció el pasado fin de semana pérdidas en sus contratos de cobertura desde el 31 de octubre por valor de 453 millones de dólares.