Tal y como hicieran hace dos semanas los ejecutivos de Goldman Sachs, el directivo de Merrill Lynch, John Thain, ha decidido renunciar al bono de US$10 millones que el Consejo de Administración de la entidad, recientemente adquirida por Bank of America, iba a concederle por su labor al frente de la firma en 2008, periodo en el que ha llevado a la compañía a registrar cuatro trimestres consecutivos de pérdidas con unos números rojos que superan los US$11.000 millones.
Los otros cuatro altos responsables de la empresa financiera, incluido su presidente, Gregory Fleming, también han trasladado al comité de compensación del Consejo de Administración su voluntad de renunciar a sus respectivas bonificaciones anuales.
Thain ha tomado esta decisión después de las duras críticas recibidas a raíz de que el Wall Street Journal publicase hoy que el ejecutivo había solicitado que se le compensara con diez millones de dólares por su labor al frente del banco de inversión durante este año. Tras la difusión de la noticia, el fiscal general de Nueva York, Andrew Cuomo, envió una carta al Consejo de Administración de Merrill Lynch en la que les advirtió que el mal desempeño económico de la firma durante este año hacía "injustificada" la concesión de un premio de diez millones de dólares a su máximo ejecutivo.
Cuomo calificó de "simplemente asombrosa" la noticia de que los consejeros de la entidad sopesaban compensar a Thain con una bonificación de esa cantidad. "En cuanto a su desempeño, Merrill ha anunciado pérdidas en cada uno de los trimestres de este año y ha perdido más de US$11.000 millones a lo largo de este ejercicio", apunta la carta del fiscal. Recuerda que la firma financiera se comprometió el mes pasado a evaluar la concesión de compensaciones adicionales en función de los resultados económicos.
En ese sentido, Cuomo considera que la adquisición de la firma por parte de Bank of America "parece ser lo único que la salvó del colapso", al que por ejemplo sí se vio abocado su competidor Lehman Brothers. El fiscal general también señala que justificar el bono argumentando que ayudará a retener a Thain en Merrill Lynch es discutible, porque el ejecutivo ya se ha comprometido a seguir en Bank of America.
Thain consideraba que se merecía el bono porque tras su llegada el pasado diciembre al frente de la entidad consiguió que ésta capeara la crisis que hizo desaparecer a algunos de sus competidores y aseguró su supervivencia negociando su adquisición por parte de Bank of America, según The Wall Street Jorunal.
La decisión de la cúpula directiva de Merrill Lynch y Morgan Stanley de renunciar a posibles bonificaciones se une a la anunciada por los altos ejecutivo de Goldman Sachs, que consideraron inapropiado recibir fondos en un contexto de crisis en el que las grandes firmas de Wall Street han tenido que pedir ayuda al Gobierno y han despedido a miles de empleados. También los directivos de Citigroup están sopesando seriamente esta opción.