México congelará los precios de la gasolina y recortará las tarifas del gas doméstico y de la electricidad para las industrias, como parte de un plan para amortiguar los efectos de la crisis económica global y evitar el desempleo masivo, dijo hoy el presidente mexicano.
"Desde los últimos meses del 2008 y a lo largo de este año, estamos y estaremos viviendo un periodo de grandes dificultades en términos de crecimiento económico, inversión y empleo en nuestro país", sostuvo el mandatario, Felipe Calderón.
Calderón dijo en rueda de prensa que durante el 2009 se mantendrán los precios de la gasolina y que habrá recortes del 10% en el precio del gas licuado utilizado en hogares.
Además, sostuvo que las tarifas de electricidad para las industrias se reducirán en 20 por ciento para alta tensión, en un 17% para media tensión y en un 9 por ciento para baja tensión y comercios de forma retroactiva al 1 de enero.
El aumento en los precios energéticos en meses recientes había avivado la ya elevada inflación y comenzado a golpear duro a los bolsillos de los mexicanos, que reclamaban al Gobierno reducciones en el precio de las gasolinas, suministradas por el monopolio petrolero estatal Pemex, desde que los precios internacionales del crudo comenzaron a caer.
Congelar o reducir el precio de la gasolina, el gas y la electricidad ayudará a moderar la persistente inflación, que, medida a tasa anual, ya se encuentra en un récord anual de más de siete años.
La creciente inflación ha impedido al banco central recortar las tasas de interés para impulsar la desacelerada economía mexicana, que sufriría por la caída de la demanda en Estados Unidos, su mayor socio comercial.
El Gobierno espera que la economía haya crecido un 2% en el 2008 y que este año se expanda un 1.8%