Marcelo Bielsa se mostró conforme. Y no es para menos, pues logró junto a la Selección el tercer triunfo en territorio europeo, luego de vencer 2-1 a Eslovaquia en Zilina.
Era un partido clave para el "Loco", pues por primera vez probó en condición de titular a jugadores que no han tenido la posibilidad de actuar de forma constante, como fue el caso de Claudio Maldonado y Gonzalo Fierro, además de Pablo Contreras y Rodrigo Tello, algo que fue evaluado de manera positiva por el estratego.
"Me pareció que la estructura del equipo no se vio alterada (por los cambios). Los jugadores que tienen menos minutos en el equipo hicieron un aporte en lo colectivo para mantener la armonía", especificó el entrenador.
De la misma manera, indicó que vencieron a un rival que los complicó en varios pasajes del cotejo, especialmente en los últimos quince minutos.
"Era un partido muy difícil de desequilibrar, pues tuvimos casi un hora y cuarto el dominio de la pelota, y en 15 minutos Eslovaquia generó casi la misma cantidad de situaciones que nosotros", agregó.
De paso, esbozó una leve crítica a la concreción de las llegadas de la "Roja", dejando en evidencia que pudieron realizar un mejor trabajo en ofensiva.
"Dispusimos de la pelota en gran parte del partido. Pareció que hubo buena elaboración de jugadas y poco final. Habían situaciones que uno imaginaba que iban a terminar con más riesgo que con lo que finalmente obtuvimos", dijo.
Por último, lamentó las variadas lesiones que sufrieron algunos jugadores, que lo obligaron a realizar tres de los cuatro cambios que dispuso tras los 90 minutos.
"En las lesiones siempre los estudios son más fieles que las apreciaciones que se puedan hacer previamente. Paredes tiene un golpe en el aductor, Maldonado giro sobre rodilla y lo de Valdivia da la impresión que es una lesión muscular", sentenció.