El terremoto que azotó a Chile el sábado pasado provoca repercusiones en todos los ámbitos. El fútbol chileno no es la excepción. A la suspensión del Torneo de Apertura, se suma que Universidad Católica no tiene estadio para jugar de local frente a Universidad de Chile por la Copa Libertadores, duelo que está programado para el martes 9 de marzo a las 21.15.
Debido a que la Intendencia no autoriza a San Carlos de Apoquindo para partidos de alta convocatoria, la dirigencia universitaria tenía la intención de jugar en el Monumental. Hasta ayer, cuando el gobierno regional informó que no está en condiciones de autorizar el encuentro mientras no se sepa con qué contingente policial podría contar el próximo martes.
Los "Cruzados", incluso, habían logrado un completo acuerdo con los dirigentes del "Cacique" y sólo restaba definir el monto del arriendo.
Ante este escenario, el estadio Francisco Sánchez Rumoroso de Coquimbo es alternativa. Pero esta plaza no está exenta de complicaciones, ya que existe la posibilidad, aunque remota, de que la Copa Davis que también se disputa en la Cuarta Región, aplace su inicio en un día para terminar el martes, lo que impediría que el clásico se juegue en el estadio "Pirata".
Además, ayer la ANFP informó que los triangulares que estaban programados para este fin de semana en Santiago, para ir en ayuda de los damnificados, se suspendieron debido a que en la capital no hay suficiente contingente policial. Se disputarán en La Calera, Rancagua y Valparaíso.