Pese a que la suerte de sus selecciones fueron dispares, tanto el defensa de la selección inglesa, John Terry, como el capitán de los franceses, Thierry Henry, se retiraron entre abucheos de los hinchas durante los amistoso que disputaron ayer en la última fecha FIFA previa al Mundial de Sudáfrica 2010.
Terry es cuestionado en Inglaterra por su bajo rendimiento, y pese al 3-1 sobre Egipto, los fanáticos no le perdonan su lentitud y falta de ritmo, e incluso la imprecisión con el balón en la que ha caído, lo que en un pasado era su punto más alto.
Mención aparte merece el "lío de faldas" en el que se vio involucrado con Wayne Bridge, situación que también le ha ganado varios "enemigos" en el fútbol inglés.
El defensor del Chelsea fue pifiado desde que se anunció que iba entre los titulares, y así se lo hicieron sentir los fanáticos en sus primeros contactos con el balón y tras terminar el partido. No pasó lo mismo con el delantero Peter Crouch, quien con sus dos goles volvió a ganarse a su público.
Para Henry, en tanto, la situación es bastante más complicad pues los hinchas "bleus" todavía no le perdonan la recordada mano ante Irlanda en el repechaje y que terminó clasificándolos al Mundial con polémica.
El ariete del Barcelona abandonó el campo de juego a los 62' en la caída por 2-0 ante España, y se ganó el abucheo generalizado del estadio, que de paso pide la renuncia del técnico Raymond Domenech por su deficiente desempeño en las Eliminatorias.
El veterano delantero ya no tiene la confianza del público, y se lo hacen saber con su reprobación a él y al resto del equipo, que por antecedentes recientes no tiene muchas alternativas de destacar en Sudáfrica 2010.