La selección de rugby de Irlanda derrotó hoy a Argentina por 17-3 en un test match disputado en el estadio de Croke Park de Dublín y en el que el "quince" del Trébol se jugaba su permanencia entre los ocho primeros de ránking mundial.
Con sólo dos partidos de preparación disputados esta temporada, los hombres de Declan Kidney se tomaron la revancha de su derrota ante los Pumas en la última Copa del Mundo y aseguraron su condición de cabezas de serie para el sorteo de la próxima cita mundialista, que se celebrará el 1 de diciembre.
La suerte estuvo del lado irlandés desde el comienzo del partido, pues si ya respiraban aliviados por las anunciadas bajas de Felipe Contepomi y Agustín Pichot, durante el calentamiento se lesionó Juan Martín Hernández, un apertura que patea como pocos en el panorama internacional.
De hecho, hasta seis cambios debió introducir el técnico argentino, Santiago Phelan, respecto a la formación que derrotó la pasada semana a Italia en el Olímpico de Turín por 22-14.
El primer movimiento con peligro de los locales llegó hacia el minuto 22, un "maul" con el que ganaron metros y, más importante, un golpe de castigo que O'Gara, no obstante, erró.
El ala irlandés Murphy fue penalizado después por retener la pelota en el césped, pero Santiago Fernández, sustituto de Martín Hernández, falló un penal relativamente sencillo pateado desde 34 metros de distancia.
La responsabilidad parece que le pesó al joven apertura, quien, con 22 años, jugaba hoy su segundo partido con la "Albiceleste".
Un nuevo error de Murphy concedió otro penal a Argentina cinco minutos después, casi desde la misma posición. Segunda oportunidad para Fernández y, esta vez, el oval se coló entre los palos para adelantar a los Pumas en el marcador.
Falto de ideas, Irlanda igualó el partido al transformar un penal de O'Gara al filo del descanso.
Sin cambios en ninguno de los equipos, la segunda parte transcurrió como la primera, con la diferencia de que Irlanda aprovechaba los penales y la clase de su apertura. Argentina, en contra partida, pagaba la inexperiencia de Santiago Fernández.
El joven apertura erró otro penal en el minuto 42 y, aunque la puesta en escena de Irlanda continuaba siendo pobre, O'Gara sumó nueve puntos entre los minutos 49 y 74 gracias a la transformación de dos golpes de castigo y una patada a palos.
El ala irlandés Bowe cerró la cuenta de los verdes con un ensayo, tras recibir una tremenda patada teledirigida al hueco de O'Gara, el mejor de un partido brusco y feo en el plano deportivo.