Como si la Eurocopa, Rafael Nadal y los títulos en el Giro de Italia y el Tour de Francia no fueran suficientes, el deporte español cerró su mejor año ganando la Copa Davis de visita ante Argentina, que llegaba como favorita a la serie, aunque ya nada puede hacer con el 3-1 en favor de los hispanos.
El encargado de entregar el tercer y decisivo punto al equipo capitaneado por Emilio Sánchez fue nada menos que Fernando Verdasco, quien derrotó por 6-3, 6-7 (3), 4-6, 6-3 y 6-1 a José Acasuso, que tomó el lugar del lesionado Juan Martín del Potro.
El madrileño tampoco era el singlista titular de los españoles, pero debido a su buena presentación de ayer en el dobles, cambió los planes e ingresó en reemplazo de David Ferrer, quien había perdido en sets corridos en el primer punto ante David Nalbandian.
Fue un partido lleno de emociones donde Verdasco comenzó dominando, pero "Chucho" se levantó e incluso dio vuelta el marcador. El hispano no se desesperó y aprovechó al máximo el bajón físico del transandino, en el cuarto set, lo que al final inclinó la balanza en favor de los europeos.
Las lágrimas de Acasuso y sus gestos de disculpas hacia el público local marcan la desazón que se vive al otro lado de la cordillera, que enterados de la ausencia del número uno del mundo, Rafael Nadal, prácticamente estaban celebrando por adelantado su primer título en la Copa Davis.
Pero España quiso otra cosa. Demostró que el "Matador" sólo es su máximo referente, pero que en este tipo de certámenes es mucho más importante el equipo. Y con esa actitud ganaron su tercera "Ensaladera de Plata", la que se suma a la que antes ya habían conseguido en 2000 y 2004.