El delantero Lionel Messi fue hoy objetivo de los flashes y las cámaras de la prensa local tras la llegada del Barça a la capital lusa, donde se juega mañana contra el Sporting de Lisboa el primer puesto del Grupo C de la Liga de Campeones.
El astro argentino, que fue abordado también por varios aficionados, salió rápidamente de la zona de llegadas del aeropuerto lisboeta y embarcó en un autobús que le llevó junto a sus compañeros a un céntrico hotel de la ciudad.
El resto de la expedición, encabezados por el entrenador Pep Guardiola, también rechazó hacer cualquier declaración a la prensa.
El Barcelona entrenará esta tarde en el escenario del encuentro de mañana, el estadio José Alvalade, donde Guardiola, media hora antes del entrenamiento, hablará en rueda de prensa junto a un jugador azulgrana.