El 7 de agosto de 2007, a la salida de un gimnasio, el hincha de River Plate de nombre Gonzalo Acro recibió dos balazos que lo dejaron en estado irreversible. Dos días después fallecía en un hospital de la capital argentina.
Quince meses después de ese incidente, el autor material de los disparos reconoció su participación, aunque no lo hizo ante la Justicia sino en un video que grabó desde la clandestinidad y que hoy fue portada del diario deportivo Olé.
"Soy Ariel Luna y decidí hacer esto porque estoy podrido de que hagan una historia de lo que pasó. Yo toda la vida fui y seré de la calle y tengo códigos", fueron sus primeras palabras en una grabación que dura cuatro minutos.
Según establece el periódico deportivo, Colo -como también se le conoce a Luna- habría recibido una buena suma de dinero por reconocer la autoría del crimen, aunque también establece otros objetivos.
"Y tiene una función clara: tratar de convencer a la Justicia de que sólo iban a pegarle un susto a Acro y que él lo mató casi sin darse cuenta", dice Olé, que especula con que sus palabras servirían a algunos de los detenidos como cómplices.
"Cierto es que este video alínea a todos los imputados bajo una misma estrategia y anula la posibilidad de que se acusen entre ellos...".