Un juez ordenó por primera vez en España a una escuela pública retirar los crucifijos colocados en las aulas y otros espacios comunes.
El magistrado del tribunal administrativo de Valladolid, norte de España, Alejandro Valentín, ordenó a la escuela pública Macías Picavea "retirar los símbolos religiosos de las aulas y los espacios públicos".
El juez hizo lugar de ese modo al pedido del padre de una alumna y de una asociación local para la defensa de la escuela laica, que reclaman desde 2005 garantizar "la libertad de religión y de culto".
Asimismo, pidieron asegurar el carácter "laico y neutral" del Estado español en temas religiosos.
"La presencia de estos símbolos en las zonas comunes del centro educativo público, en el que reciben educación menores de edad en plena fase de formación de su voluntad e intelecto, puede provocar en éstos el sentimiento de que el Estado está más cercano a la confesión con la que guardan relación los símbolos presentes que a otras confesiones", dijo el juez.