Se trata del proyecto "Un Buen Comienzo", impulsado por el municipio de Peñalolén desde mayo de 2008 y que es apoyado por la Universidad de Harvard y la Fundación Educacional Oportunidad, que además se proyecta extender a otros sectores del país.
En palabras de la educadora de párvulos Tatiana Martínez, de la Escuela Antonio Hermida Fabres -establecimiento en el que se aplica este programa en niños vulnerables de 4 a 6 años-, el plan tiene como objetivo incentivar la comprensión mediante una estrategia diferente, en base a lecturas de cuentos que se realizan en forma diaria. "Con respecto a lo que hacíamos antes, tenemos mayor variedad de cuentos y las ilustraciones de los mismos son llamativas. Los textos motivan al niño a la imaginación", expresó la educadora.
Un aspecto llamativo de este en este programa es que los padres han sido invitados a participar en el trabajo y por eso asisten a talleres en la escuela para que aprendan y practiquen con sus hijos en sus hogares. Para ello se les entrega cuadernillos para que conozcan los pasos a seguir cuando realizan las prácticas en la casa, como leer cuentos cuando los niños están en la cama, un poco antes de dormirse.
"Si bien antes del programa, leíamos cuentos en las clases, ahora la lectura es diaria. A medida que vamos leyendo el cuento, les hacemos preguntas para que ellos se imaginen lo que podría venir más adelante y después expresan en forma oral un resumen del texto. Observamos que los niños muestran mucho interés en la lectura. Además, esto permite a los papás acercarse a las letras", cuenta Tatiana Martínez.
Por su parte, Marianela Balladares, apoderada de la escuela señaló que su hijo está más amigable y se expresa mejor. "El proyecto ha sido muy bueno para nosotros, porque nuestro hijo está más sociable y ha mejorado en lenguaje. Los talleres en que participamos son un aporte. Nunca antes nos habían hecho participar en algo así; nuestro hijo se ve contento y le gusta cuando voy a las actividades", señaló Balladares.