Unas 100.000 clases de cereales, verduras y frutas amenazadas con desaparecer serán preservadas gracias a una enorme acción de rescate que según sus organizadores está realizándose con éxito.
Así lo aseguró en la tarde del domingo el director del Global Crop Diversity Trust, en el marco del congreso anual de la asociación de científicos estadounidense AAAS, que finaliza hoy en Chicago. Hasta ahora se han conseguido preservar más de 53.000 plantas en 46 países.
El objetivo del proyecto es almacenar las semillas de todas las plantas amenazadas para que las generaciones futuras puedan utilizarlas pese al cambio del clima y las condiciones medioambientales.
De este modo, expertos en plantas cultivarán las semillas de clases raras de trigo, lúpulo, arroz, plátanos, papas, lentejas o coco, que después serán trasladadas a distintas instituciones. Una parte permanecerá en el banco genético del país de origen, otra en un banco genético que cumpla las normas internacionales y una tercera en un almacén de la isla polar noruega Spitzbergen, donde las heladas temperaturas permiten que las semillas se conserven incluso sin refrigeración artificial.
En total, en Spitzbergen serán almacenadas hasta 4,5 millones de semillas, para evitar que las plantas desaparezcan.
En la conferencia de la AAAS participaron unos 10.000 investigadores de distintas disciplinas provenientes de 60 países.