Los astronautas en la Estación Espacial Internacional (EEI) enfrentan su caminata espacial más complicada y de más alta duración en este momento, ya que comenzaron las labores en el espacio que demorarán más de siete horas para reparar una articulación.
Mientras tanto, los ingenieros en la Tierra tratan de resolver un problema posiblemente grave con un sistema de reciclaje recién instalado, que debería de convertir orina en agua potable.
El sistema dejó de funcionar nuevamente ayer viernes y llevó a los encargados de la misión a considerar si el transbordador espacial Endeavour debería traer consigo muestras de la orina procesada para estudiarla.
El equipo debe funcionar de manera adecuada y el agua debe de cumplir con pruebas de seguridad para que la agencia espacial pueda duplicar el tamaño de la tripulación el próximo año.
TERCERA CAMINATA
Durante una conferencia de prensa el viernes, la astronauta Heidemarie Stefanyshyn-Piper dijo que su caminata espacial, la tercera de la misión, será más complicada de lo normal. Ella y Steven Bowen deben terminar con la limpieza y lubricación de una articulación rotativa del sistema de paneles solares, colocándole nuevos rodamientos.
"Parece que va a ser complicado. Tenemos mucho trabajo por hacer", dijo.
Anoche, Stefanyshyn-Piper y Bowen recibieron permiso para llevar otra herramienta con ellos. Los jefes de la misión decidieron que una pistola de enmasillado podría servir también para engrasar.
HERRAMIENTAS
Los astronautas se quedaron sin una herramienta de ese tipo cuando un equipo con valor de 100.000 dólares (casi 68 millones de pesos) se les fue de las manos durante la caminata espacial del pasado martes.
Stefanyshyn-Piper trataba de limpiar la grasa que se derramó sobre la bolsa del equipo cuando las herramientas se salieron.
La articulación tiene como fin mantener los paneles solares de la estación apuntados precisamente hacia el Sol. El sistema dejó de funcionar normalmente hace un año, luego de que las partes en contacto se atoraron por residuos.